Este fin de semana estuvimos en Carballo, A Coruña, en el Popxiriapop, un pequeño festival (digo pequeño porque no quiero usar la palabra festival y no encuentro sustituto) que año tras año va creciendo y en esta edición ha alcanzado una cota considerable.
Un evento cargado de ilusión y de muy buen hacer, con una organización impecable, y un trato del que nunca estaré suficientemente agradecido. Dos días de grupos, pinchadas y diversión acompañado de todo lo que tiene Galicia y que todos conoceis, la comida, sus paisajes y la gente que vive allí, que menudos!
Lo que más me ha gustado ha sido la elección de bandas (este año con 2 foráneas) en cuanto a la variedad de las mismas, cosa que se agradece. Dentro de unas coordenadas básicas, tocaron grupos de estilos bastante diferentes, que hizo que no fuera todo demasiado plano.
Niño y Pistola, Phantom Keys, Zinedines, Waistcoats, Real McCoyson, Feedbacks y Cosmic Rough Riders. Nombro a todas porque todas me gustaron. Algunas más que otras, pero creo que todas estuvieron a un nivel muy alto y tampoco es plan de entrar en detalles. Pero da una idea de como montar un festival (aunque no quiera usar esa palabra) con buen gusto y con variedad, y no con el típico "paquete festivalero indie" que inunda cada verano las fiestas de cada pueblo del país con practicamente el mismo cartel. Aburre.
A Cosmic Rough Riders tenía muchas ganas de verlos, ya que nunca habían tocado aquí y les sigo desde hace años y, aunque me gustaron mucho, el repertorio me descolocó un poco. De su primer disco solo tocaron una canción, Revolution y se centraron sobretodo en el segundo, pero que tiene ya 2 años y pico. Algo raro. Tocaron bastantes nuevas, y esperaré a volver a verlos el Viernes en Madrid para hablar de ellos. En cualquier caso fue un concierto muy bueno, y recomiendo que vaya a verlos todo el mundo.
Queria dar las gracias a Xabier Graña por organizar algo así cada año, con muchas cosas en contra, pero con mucha ilusión y amor por lo que se hace. Sin estas cosas y sin esta gente que da su esfuerzo a cambio de nada, todo estaria muerto. Un evento con personalidad, no dependiente de lo que una promotora imponga como pasa en muchísimos eventos pequeños de este tipo, que son las cosas que realmente necesita todo esto para que siga adelante. La gente no respondió como se merecía, pero ya se sabe, luego vendrán las lamentaciones.
El año que viene intentaremos volver a estar ahí, a pasar un fin de semana en una compañía inmejorable, a no parar de reir y a disfrutar de horas y horas de lo que nos gusta. A mí son los días que me dan la vida. Sin estos pequeños momentos, que son gigantes, todo seria terriblemente aburrido. Gracias Xabier, Vic y Pepe por hacerlo posible!