Durante los 80, aparecieron multitud de sellos independientes gracias a los cuales pudimos disfrutar de cantidad de bandas que de otra manera se habrían quedado para el olvido. De estos sellos, que empezaron como pequeños proyectos cargados de ilusión, solo unos pocos han logrado sobrevivir y muchos, aún siendo triunfadores como Creation, se quedaron por el camino.
Estos son algunos de los supervivientes, que siguen sacando referencias de lo más jugoso, muchas veces adaptándose a los tiempos que corren:
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Matador Records. Sin duda alguna, mi favorita, y que se ha convertido en toda una grande manteniendo sus principios y criterios. Por su sello han pasado muchos de mis grupos favoritos y es con la que me siento
más identificado. Pavement, Yo La Tengo, Mogwai, Belle & Sebastian, Jon Spencer, Pastels, Bettie Serveert, Pizzicato Five, Come, Sleater-Kinney, Superchunk, Guitar Wolf, Spoon, Helium o Guided by Voices entre muchísimos otros han editado referencias para Matador. En plena forma, y todo un ejemplo.
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4AD. Fundada en 1980, no es hasta finales de esa década cuando alcanza el esplendor con bandas como Pixies, Throwing Muses, Breeders o Belly, pese a ser inglesa. Siempre con ese toque elegante en
todas sus ediciones y con unos parámetros que, aunque hetereogéneos, mantienen una línea definida. De un tiempo a esta parte les he perdido la pista, y solo he comprado discos de Mojave 3 como referencia suya. Una bonita historia gráfica de sus primeros 20 años.
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Sub Pop. La que fue madre del grunge ha sabido evolucionar como pocas. Nacida a partir de un fanzine, como otras muchas, fue fundamental en el desarrollo del rock de los últimos 20 años. Pero cuando se agotó el
grunge (o incluso antes de que explotara) supo reconducir su filosofia hacia otros caminos. Manteniendo el lado afilado, sí, pero también editando a bandas más del lado del pop, del folk o el country. De esta manera han editado en los últimos años desde a los Shins, a los Murder City Devils, a Hot Hot Heat y a Damon and Naomi, el último disco de Sleater-Kinney y a Beachwood Sparks. Bueno, en realidad el plantel de artistas es impresionante siendo la compañía independiente más importante, en mi opinión.
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K. Puesta en marcha por Calvin Johnson, de Beat Happening, K
siempre se ha caracterizado por mantener el concepto de independencia por encima de todo. Nunca he tenido muchos discos de su catálogo, pero por alguna razón siempre me ha fascinado la variedad de estilos del sello, reflejo de la mente de un apasionado como es Calvin Johnson.
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Dischord. Paradigma del DIY como filosofia de vida, fue fundada en 1980 de la mano de Ian Mackaye, decir su nombre
es hablar indudablemente de hardcore (rama Washington DC, como se suele distinguir de otros conceptos), aunque en los 90 editara a gente como Make Up (también en K), no tan integristas como se pueda suponer estando en el sello. Y es que Dischord siempre me ha sonado, como Kill Rock Stars, otra que podia estar en esta lista, a integrismo, para bien o para mal. En el Ruta 66 de este mes viene una entrevista a Ian Mackaye para más información.
Hay otras muchas que siguen sacando grandes discos y también fueron favoritas, como Domino, Drag city, Thrill Jockey y otras, pero pocas inglesas. Creation, la indie inglesa por excelencia se vendió al dinero (como era lógico), y aparte de las nombradas poco más. No se las razones, quizá que el fenómeno independiente en ese país ha sido absorbido por el mainstream y las multinacionales se encargan de conducirlo, pero solo hay que mirar la cantidad de bandas inglesas que aparecen en los listados de las compañías americanas.
Mención especial a SST, una de las más importantes durante los 80 y que hoy existe solo como tienda, asunto este último que no acabo de entender. Aparte existen otro tipo de independientes, no dedicadas a lo "indie", que es a lo que iban dedicadas estas líneas, como Norton, Get Hip, Lookout, etc...
De España, se merece capítulo aparte.

Cuando hablas de 4ad te olvidas por completo de Bauhaus o Cocteau Twins, dos grupos que definen perfectamente el criterio editorial durante muchos años del sello. Al margen de que sean grupos que no te gusten tienen una importancia notable en la historia de la música. Por ejemplo, Bauhaus es el grupo que por si solo da la razón de ser a una etiqueta: el rock gótico. Saludos.
Cinco sellos fantásticos. Adoro sobre todo K record y Dischord, por actitud, Matador, por tener un catálogo tan bueno y abierto a otros estilos (aunque menos homogéneo), y Sub Pop, por ser un sello que explica muy bien la evolución de la música norteamericana de los 90 al dar cobijo al sonido de Seattle a principios de los 90 a bandas tan exquisitas desde la segunda mitad de los 90 como Beachwood Sparks, The Shins, Rogue Wave o a Iron and Wine (no menciono a Damien Jurado porque salió escaldado de su paso por Subpop). De esos supervivientes yo añadiría también al renacido sello de Geoff Travis Rough Trade, con un historial que abarca desde 1978 el post-punk de The Raincoats, Cabaret Voltaire o Stiff Little Fingers, el pop británico de los Smiths o Microdisney... y que ahora dispone de uno de los catálogos que más me gustan del pop,y ya no lo digo por los Libertines o los Strokes, sino por la gente bizarra de la maloliente Nueva York como Moldy Peaches y Jeffrey Lewis. Respecto a los sellos estadounidenses, aparte de los que mencionas también me gustan mucho los tres de Chicago: Drag City, Touch and Go y, aunque éste empezó en los 90, Thrill Jockey. Saludos.
Otro sello muy importante de los 80 que como Creation tampoco han llegado a nuestros días es Factory y otro que empezó a finales de los 70 y sigue funcionando en la actualidad aunque más bien con reediciones es el de Cherry Red (que absorvió el catálogo de Él).
Severin, Q and not U, Nation of Ulysses, Happy go licky, Teeen Idles, El Guapo... Minor and Fugazi son para dar de comer aparte. Sin duda, Mackaye es un hombre que sabe hacer su trabajo.
Ayer lo hablabamos Guille y yo, ¡menudo lujo de entrevista en Ruta!
Saludín mañanero.
Muy buena entrada, Pep. Yo de todos me quedo con 4AD y Sub Pop
También falta lookout. Que nos devolvió el punkpop cuando creíamos haberlo perdido.