Puede parecer una obviedad hablar de las guitarras del Marquee Moon de Television, pero es que estas semanas me ha sucedido algo extraño con este disco. Lo tengo desde hace años, y lo daba por "asimilado". Llevaba mucho tiempo sin escucharlo, me sabía sus canciones de memoria de las muchas escuchas que le dí al comprarlo, y pensaba que no podía darme mucho más.
Pero el caso es que de un tiempo a esta parte, fui volviendo al mundillo Television por diversas circunstancias. Un disco en solitario que compré de Verlaine, una entrevista a Richard Lloyd, el rumor de que Jeff Tweedy estaba recibiendo clases por parte de Tom Verlaine (cosa que se notó enormemente al verlo en directo) y bueno, que me pillé una Jazzmaster y empecé a leer cosas sobre guitarristas que la usan.
Así que un día, hace poco, me volví a poner el disco, pero me aproximé a él desde otro punto de vista. No desde el punto de vista de las canciones en sí, que me encantan, si no desde un punto de vista exclusivamente de las guitarras. Y descubrí un disco nuevo, y miles de rincones a descubrir en cada compás. De hecho, me he dado cuenta que no soy capaz de encontrar otro disco que tenga un trabajo de guitarras mejor que este. Es absolutamente perfecto. Las armonías en los riffs de See no evil, los arpegios de Guiding light, los punteos de Marquee moon...y sin demasiado virtuosismo, simplemente con muchísima imaginación, cosa que le falta a la mayoría de guitarristas de "método".
Prefiero verlos como una sola mano, sin saber quien toca qué, aunque cada uno tenga su sello particular. En este disco suenan como una máquina perfectamente engrasada, y se nota que hay años de ensayos y compenetración. Si se analiza con detenimiento (y ayudándose de las notas interiores), uno puede adivinar los matices de cada uno. Verlaine investigando en escalas menos comunes (esas escalas que se dejan oir en los conciertos de Wilco), como en el fantástico solo de Torn Courtain, Lloyd más clásico, pero igual de inspirado.
Son increibles esas guitarras entrelazadas, girando una junto a la otra, yendo y viniendo. Venus, mi favorita, con esa estrofa trotona, es el mejor ejemplo de esa mágica unión de guitarras. Bueno, y el riff de Marquee moon, todo un clásico y otro ejemplo de esa complementariedad, poco vistosa, pero con unos resultados de lo más efectivo: 2 acordes y 4 notas, con la guitarra como medio expresivo alcanzando uno de sus puntos más altos en ese largo solo de Tom Verlaine. Me levanto a aplaudir.
Bueno, paro que esto va a parecer el Guitar Player. Recomiendo una nueva escucha a todo aquel que lo tenga (y quien no lo tenga, ya tarda), pero que lo haga prestando atención a cada arreglo, y de como "funciona" armoniosamente con el conjunto. Aún gustándome mucho, siempre consideré que este disco estaba algo sobrevalorado, pero no se qué ha cambiado en mí, para redescubrirlo de esta manera, y que de verdad me parezca esa obra maestra que habitualmente se dice que es. No se por qué siempre lo encuadran en el ámbito del punk y la nueva ola de NY, porque pese a que pertenecían a esa escena, el disco en sí no creo que guarde relación con nada que se hiciera en ese momento (ni que se hubiera hecho nunca antes). Vamos, que es mucho más artie y cuidado que el resto de cosas contemporáneas a él, por lo menos que conozca. Tocan en el Azkena este año, pero los comentarios que he oido de esta vuelta no son nada positivos.