A raíz de una charla sobre vibráfonos (ya se que suena extraño, es lo que tiene internet), he llegado a casa del trabajo y no he podido resistir comer con Timebox de fondo, banda inglesa cuyo elemento característico era este elegante instrumento. Y tan elegante como el instrumento eran ellos, una de las bandas con más clase y estilazo que salieron de las islas en los 60.
Y la verdad es que parece mentira que aún sea una banda a reivindicar, pero fuera de los círculos estrictamente sesenteros, donde se les venera, es un grupo bastante desconocido, pese a tener grandiosas canciones que, si no fuera por cierta mala suerte, les habría encumbrado a lo más alto.
Dos nombres destacan en este grupo, Mike Patto, voz en la mayoría de los temas, delicada cuando se volvian tiernos, y potente y negroide cuando se volvian más souleros. El otro nombre clave es Pete 'Ollie' Hasall, el vibrafonista que les dió ese sonido único, además de excelente guitarrista (se encargaba de las dos cosas!). Donde otros metian Hammonds y pianos, ellos usaban principalmente este instrumento importado del jazz y que les hacia sonar de una manera inconfundible. Ambos formaron un duo compositivo que solo con el tiempo se ha podido descubrir en toda su amplitud.
Y es que el legado de Timebox llega mucho más allá de lo que editaron en su momento. Tras un par de singles en Picadilly, aún sin Mike Patto, es con la llegada de este y su paso a la ejemplar compañía Deram (subsidiaria de Decca e indispensable para cualquiera que investigue en el pop inglés de los 60) cuando empiezan a lanzar singles enormes. El primero, en el 67, con una grandísima versión del Don't make promises de Tim Hardin (brutal el bajo a mitad de canción), y con Walking through the streets of my mind una versión soulera (cuyo original desconozco), cantada por Hasall, y que les caracterizaria en estos primeros singles como grandes intérpretes de "soul blanco".
Este toque soulero lo continuan en los siguientes singles, con Come on up (de los Young Rascals), Girl don't make me wait y sobretodo la impresionante versión del Beggin' de los Four Seasons, que la hicieron suya al instante y que es imposible que no ponga los pelos de punta a todo aquel que la escucha. Si existe una definición para elegancia es esta canción.
Pero verdaderas joyas propias iban apareciendo en las caras B de estos singles. A esas alturas, dos canciones de pop con mucha clase, y con toques algo más acordes con los tiempos que corrian: A woman that's waiting y la mágica Gone is the sad man, quizá su tema más conocido, rebosante de optimismo y con decenas de arreglos sublimes.
El siguiente single, ya del 69, contiene dos temas propios ya y dejando el soul casi totalmente. Baked jam roll in your eye suena muy a los Move, pero con muchos más matices, y en Poor little heartbreaker muestran su lado más guitarrero en una pieza soberbia, con unos arreglos de guitarra de 12 cuerdas que me parecen geniales. Quizá mi canción favorita de ellos. Para terminar, en Octubre lanzan su último single, Yellow Van y You've got the chance, más rockeras y, aunque disfrutables, más flojas. Es en este punto que Chris Holmes, teclista del grupo, abandona la banda desilusionado ante la falta de perspectivas. Sin él, el grupo cambia de nombre y comienza a llamarse Patto. Y eso ya es otra historia...
Pero ahí no se quedaron Timebox. A mediados del 68, realizan unas sesiones de grabación para lo que seria su LP, que se pensaba llamar Moose on the loose, uno de esos discos perdidos (verdaderamente perdidos), que si hubieran sido editados formarian parte esencial de nuestra vida. La colección de canciones (todas aparentemente terminadas) me parece impresionante. Barnabus Swain, Waiting for the end, Love the girl, Promises, Country Dan and City Lil, Eddie McHenry o Stay there, por decir mis favoritas, les ponen a la altura de unos Honeybus de calle. Canciones que lamentablemente quedaron olvidadas, sin que llegue a saber muy bien por qué. Quizás porque Deram les veia más como un grupo de singles y decidió no editar esta maravilla. Desde luego enterrar cosas como la propia Timebox o la lección de vibráfono Misty es para matarles.
Pero bueno, hoy en día se pueden disfrutar gracias al imprescindible recopilatorio The Deram Anthology, editado por Decca (a buenas horas!) que recoge todos los singles más este disco olvidado (muy desordenado todo, eso sí) con un sonido excelente. Altamente recomendado.
Por cierto, Hasall vivió muchos años en España, donde murió. Está enterrado en Mallorca, con una lápida preciosa reproduciendo un ampli de guitarra. No se si me equivoco. Alguno que lee esto la visitó, que me corrija :)