The United States of America
El Lp de United States of America, es uno de los secretos mejor guardados de la psicodelia californiana de finales de los 60. Una joya a medio desenterrar que, aún hoy, sigue sonando fresca, misteriosa y arriesgada. Ya hablé de él hace tiempo, comentando una de las canciones que contiene, Hard coming love, pero decido volver a comentarlo individualmente dada su grandeza.
Este disco salió de la cabeza de un personsaje llamado Joseph Byrd, un estudiante de músicas experimentales y de avant-garde, que se movió en los círculos punteros del género en Nueva York a principios de los 60, junto a gurús como John Cage o LaMonte Young. A mediados de la década, se traslada con su pareja, Dorothy Moskowitz, a Los Ángeles a continuar con sus estudios, donde profundiza en otro tipo de músicas, como la india o la oriental.
Es en este punto donde decide dejar la Universidad y dedicarse a realizar happenings sonoros y otros experimentos muy de moda en la época, usando instrumentos electrónicos primigenios construidos especialmente para él, de los que saca sonoridades casi mágicas para la época. Al mismo tiempo, junto a otros alumnos de la universidad de UCLA con sus mismas inquietudes, le surge la idea de aplicar estos experimentos y conocimientos al mundo del rock. Y es aquí donde nace este disco.
Fichados casi inmediatamente por Columbia, ansiosa de nuevas propuestas ante el nuevo mercado que se abria, graban estas 10 canciones que dejan a todo el mundo estupefacto. Aún así, según cuenta Byrd en las líneas de la reedición, la mezcla les quedó muy floja de potencia y el grupo quedó muy descontento con el resultado. Recomienda escucharlo a tope de volumen, que es como realmente sonaban en directo. Cuenta Moskowitz que sin duda alguna era el grupo más ruidoso del momento (¿por encima de la Velvet?) y que los sintetizadores los ponian tan altos que la voz apenas se apreciaba.
Y el disco en sí es eso, una mezcla perfecta de experimentalidad y pop. Dorothy Moskowitz canta en un tono precioso, a veces pasada por efectos, como en The American Metaphysical Circus, que recuerda mucho a una Grace Slick sin excesos. De hecho, muchas canciones caerían dentro de los parámetros del llamado Rock Ácido, como Hard Coming Love, Coming down o la impresionante The garden of earthly delights, la canción más perfecta del disco, con sonidos espaciales sobrevolando el estribillo. Pero se desmarca claramente de ese corsé por un detalle, no contaban con guitarras (totalmente a propósito). Es Gordon Marron y su violín el que, usándolo como una guitarra pasada por sintetizadores primitivos, sustituye su hueco generando nuevos sonidos, o más bien ruidos.
El resto de los temas, quizá los más disfrutables, son plácidos colchones de ruidos y atmósferas creadas con el violín eléctrico, más cercanos a la primera Velvet, como la maravillosa Cloud Song, Where is yesterday con su comienzo de cantos gregorianos, o la increible Love song for the dead Ché, una verdadera joya, a lo Astrud Gilberto, que compite por ser una de las canciones más bonitas que he escuchado nunca. En Stranded in time juegan a ser los Beatles de Eleanor Rigby, con una explosión de sintetizadores entre medias, como si estuvieran en Forbidden Planet.
Para finalizar, la trilogía The American Way of Love puede llegar a sacar de quicio, pero es donde realmente descargan toda su artilleria de experimentalidad.
Tras esto, diversas tensiones internas, y una nula promoción por parte de Columbia llevó a que el grupo se disgregara, no sin antes grabar algunas canciones geniales que aparecen como bonus tracks en la reedición de Sundazed.
Quizá el disco así contado parezca algo artie y pretencioso, pero qué sería de nosotros sin estos majaras que, en contra de lo establecido, intentaron llegar un paso más allá de lo que hacía el resto. Y muchos grupos actuales les deberían estar muy agradecidos, y de hecho lo están, ya que es un grupo cada vez más reivindicado.

Cochise dijo
A mi ese disco me gusta mucho, a Locomotive los ingleses de Mr Armageddon también les gustaba mucho y en su disco incluían Coming Down/ Song For The Dead Che.
Hay un grupo actual, Broadcast que son muy fieles a ese sonido
7 Junio 2005 | 10:32 PM