Como relajante muscular dentro de este enorme caos en el que se ha convertido La Coctelera (o "la web de los mensajes de prueba"...lo siento, pero no la reconozco y me siento algo incómodo), no hay nada como un disco que me ha estado acompañando toda la semana, Il fait tout gris de The Konki Duet.
Pese al nombre, no se trata de un dúo, si no de un trio de chicas de varias nacionalidades (una japonesa, una rusa y una francesa). Si ya habeis pinchado en el enlace anterior, podreis intuir algo sobre disco. Hay varios adjetivos que lo pueden definir por encima, aunque se contradigan: es naif, es minimalista, es artie, es bonito, es preciosista, y para algunos puede ser algo ñoño, para qué nos vamos a engañar.
Tiene muchos ingredientes que normalmente harían que no me gustara, pero tiene algo que me ha atraido y me agrada. Quizá sea la desintoxicación que me producen de la guitarra-bajo-batería, quizá que me recuerden mucho a Wendy & Bonnie (que de hecho nombran entre sus favoritas en su web) o puede ser que sea porque me hipnotizan con sus armonías. El caso es que me gusta. Pero ojo, que el disco es algo especial. Les situo entre las coordenadas de las susodichas Wendy & Bonnie, de las partes más tranquilas de Stereolab (la referencia más obvia por otra parte), de la época Smile/Smiley Smile de los Beach Boys e incluso de un grupo que he descubierto recientemente (bastante tarde para mi desgracía, volviendo del Freakland), Blonde Redhead.
Las canciones suenan todas muy melancólicas, con ese toque ingénuo del pop japonés, y están cantadas en 3 idiomas: japonés (Ima wa mori no naka ni), francés (Tu vas partir sans moi) e inglés (A Sigmund Freud Odissey)...Se les ha olvidado el ruso.
Bueno, creo que ya sabeis por donde van. Desde luego, es un disco muy relajante, envolvente y pese a lo contemporáneo del concepto y la instrumentación (mucha electrónica analógica en los arreglos) tiene una base que a veces suena muy a música clásica, sobretodo por el omnipresente violín y algunas partes de piano. Es algo que consiguen mezclar muy bien, modernez+clasicismo.
Está recien editado en España por la aún joven discográfica Discos Lilliput, que ha iniciado su andadura con otros buenos discos, como el último del gran Robyn Hitchcock o el de los portugueses Plastica. Les deseo lo mejor, y que saquen muchos discos más como estos.