Airbag - ¿Quién mató a Airbag?
Para mí, la aparición de un nuevo disco de Airbag, de una nueva canción, o de un concierto, aunque sea para tocar 3 canciones en una fiesta de Flor de Pasión, es siempre un acontecimiento. Airbag son uno de mis grupos más queridos. Un grupo que ha servido de banda sonora a algunos de los mejores momentos de mi vida. Ahora han sacado un nuevo disco, ¿Quién mató a Airbag?, y llevo 4 días sin parar de escucharlo.
Desde que apareciera la ya mítica maqueta de Quiero Verano y, sobretodo, el Mondo Cretino, su primer LP, allá por el 2000, Airbag se convirtieron en los herederos naturales del legado de los Nikis y la posterior escena castellonense punkrocker, con Shock Treatment y Depressing Claim a la cabeza. Trallazos ramonianos, letras cretinas y costumbristas, dejándose de artificios, y hablando de historias de amor a pie de calle, veranos locos y terror de Serie B. Aquel disco no dejó de sonar en todo el verano, y desde entonces se metieron en nuestras vidas, siendo asociados a momentos y vivencias especiales.
Tras un tiempo en el que solo editaron el genial single "Voy a acabar con el invierno", volvieron a lo grande con Ensamble Cohetes, un disco que les consagra como la mejor banda de punkrock nacional, y es a base de no cerrarse en ir a piñón fijo, añadiendo otras cosas, como influencias de Weezer, Pixies o Rentals. Un disco enorme, con una posterior gira apoteósica.
Ahora vuelven con ¿Quién mató a Airbag?, editado de nuevo en Wild Punk Records, a donde vuelven tras la experiencia en BMG. Volvemos a tener todos los ingredientes de Airbag: Unas letras geniales, costumbristas y sin prejuicios, con las que me vuelvo a identificar, y sobretodo, un esfuerzo contínuo por encontrar nuevas y frescas melodías para no quedarse enquilosados.
Roswell 1947, canción que abre el disco, y que ya llevaba circulando un tiempo, es todo un hit. Una canción que ya quisiera firmar el propio Rivers Cuomo. Vuelta a la temática de ciencia-ficción de telefilme barato, con una melodía irresistible. Coleccionista de Discos, es un mordaz retrato de los yonquis del vinilo (su trabajo es un puro trámite para pagar más discos), en el que parecen los mismísimos Green Day. Cubo de Rubik completa el excepcional inicio, siendo mi favorita del disco, y de las mejores de su carrera. Desde ya, es mi canción del verano. Una letra agridulce, con humor, pero con trasfondo perdedor. Me da igual que no me quieras nada, y que seas más complicada que hacer el Cubo de Rubik, nunca hice mucho, ni siquiera 2 caras. Teclados y panderetas hacen del tema algo infeccioso que no puedo dejar de oir.
Y a partir de aquí, entran los Airbag de siempre. Apisonadora de brillantes melodías a toda velocidad. Hay canciones con las que te identificas al instante. Territorio Dagger, denominación de los lugares a los que no hay que ir si no quieres encontrarte con tu ex-novia (Hace tiempo que no puedo ir a ciertos bares, mis amigos dicen que son Territorio Dagger, Es imposible, quiero que te hagas invisible, no quiero volver a verte por aquí, hoy no podré dormir). Chica Normal tiene una letra que parece escrita en el 66 por el propio Ray Davies. Un retrato costumbrista de esas chicas "normales" que tienen en su Nokia la canción del verano, que van a ver películas de Richard Gere y que escuchan en la radio lo que esté de moda, lo que le quieran vender. Es una chica, es solo una chica normal.
También hay temas desternillantes como la surrealista Ha muerto el verdadero Rambo, la veraniega de la casa Septiembre aún es verano, con regusto a los Surfin Lungs, la teenager La rookie del año y la espléndida versión del When I want to know de los Remains. Un tema que, por razones personales, siempre iba unido a ellos.
En fin, es un disco fresco, que te alegra una mañana, una tarde o una noche. Un disco que les vuelve a colocar a la altura de sus predecesores nacionales, y a un altísimo nivel internacional. Como siempre, el mundo está mal repartido, y no gozan de la distribución y la promo que merecen, aunque hace ya tiempo que el mundo localizó Estepona, y el Badulake, en el mapa, afortunadamente. Les deseo lo mejor. Nos han dado momentos de felicidad absoluta, y siempre les estaré agradecidos. Les hemos visto crecer, desde sus primeros conciertos en Madrid para 30 o 40 personas, a dejar gente fuera en grandes salas en sus últimas visitas a mi ciudad. Y eso me llena de alegría. Pasar una dura mañana de trabajo con ellos sonando de fondo, alivia el calvario. DO THE CRETIN' !!

Guillermo dijo
Joe, qué bonito texto Pepe. Has resumido de manera genial por qué Airbag son tan importantes para algunos de nosotros.
Hay algunos bares, territorio dagger!!
Guillermo
29 Abril 2005 | 12:07 PM