Otra vez de viaje. Esta vez a A Coruña, a pinchar, a comer pulpo, a ver a muchos amigos y a bailar como locos en el Crápula, uno de los mejores bares de rock del país. La fiesta es basicamente sesentera, y andaba ahora preparando los discos que pondré. Estoy viendo que a lo tonto, llevo un montón de discos españoles, y es que rebuscando un poco, aparecen cantidad de joyazas a la altura de cualquier producto extranjero de la época. Ahí van cinco de mis canciones favoritas "made in Spain":

  • Ella tiene su cabello rubio. Albert Band. El caso de este grupo es parecido al de otros muchos. Bandas que iban dando bandazos por los estilos que se iban poniendo de moda, y acabaron en la psicodelia (con algunos años de retraso, como siempre). Pero este caso es extraordinario, porque se marcan un temazo que ya quisieran para sí Deep Purple, cargado de hammond y guitarras abrasivas. La letra atormentada le da aún más fuerza. Cuando supe que tu te marchaste, yo pensé que era una broma, y me puse a sonreir. Cuesta creer que este trallazo saliera de aquí.
  • Triste y solo. Mi generación. O como mejorar con creces una canción anglosajona, compuesta por ese genio absoluto llamado Graham Gouldman. Originalmente fue grabada por un invento de éste último, llamado Garden Odissey Enterprise para Deram, con el título de Sad and lonely, pero es esta versión de Mi generación, que grabaron como ganadores de un concurso de pop de Sagunto, la definitiva. Más acelerada y mucho más bailable, se ha convertido en uno de los temas más aplaudidos en las allnighters, y en uno de los singles más buscados por coleccionistas.
  • Me haces mal. Los Huracanes. Esta banda valenciana, fue una de las más importantes salidas en los 60 en este país. Tras varios años haciendo pop más o menos en la línea de lo que se llevaba en Inglaterra, se pasaron al soul blanco en la segunda mitad de los 60 para cosechar algunos de sus mayores éxitos, como Algo por nada, versión de Jess & James, y este Me haces mal, que pese a venir firmada por ellos, me han descubierto hace poco que es una versión también, no recuerdo de quién. El caso es que me encanta, con una producción soberbia y con una de esas letras atormentadas que tanto me gustan.
  • Lamento de gaitas. >Los Archiduques. La primera vez que escuché esta canción, no me podía creer lo que estaba escuchando. Con el tiempo, he descubierto su "árbol genealógico" y la he desmitificado bastante, pero aún así me parece uno de los grandes temas del pop español. Asturianos, con Tino Casal al frente, grabaron esta deliciosa mezcla de fuzz, pop y gaitas en el 67, con una letra trágica, como muchas otras canciones suyas. Me siento tan triste, como aquella noche, en que tu te fuiste, de mi lado en Asturias. Por eso hoy, que solo estoy y tu estas ausente, ante tu tumba estoy, llorando tu muerte. El tema en cuestión es una adaptación de I love how you love me de Paul & Barry Ryan, que fueron los que metieron las gaitas y el fuzz para mi decepción. A su vez, es una versión acelerada de la composición original grabada por las Paris Sisters a finales de los 50, bajo la producción de Phil Spector. Cuesta darse cuenta, pero es una versión. Aún así, me parece todo un hito de la música patria. Imprescindible también su Quiero volar muy alto.
  • Hiding behind my smile. Los Iberos. Mucho más conocida que las otras cuatro, pero mi favorita absoluta. Hace poco ví su aparición en la película 1, 2, 3, al escondite inglés, intepretando esta canción y fue lo que necesitaba para terminar de encumbrarla. Menuda clase derrochan. Fue grabada en Inglaterra, con músicos de estudio y una producción de primer nivel, tratando de hacerse un sitio en el mercado anglosajón a lo Black is black, pero no llegó a pasar de nuestras fronteras. En cualquier caso es una canción genial, con un estribillo que sabe a himno, tanto por la melodía, como por la frase que le da título, y que debe coronar cualquier noche que se precie.

Estas cinco, son un pequeño, pero buen ejemplo, de temas de primer nivel que se hacian bajo la sombra de los mega-éxitos "yeyés" que han quedado, lamentablemente, para la posteridad. Pero sin miedo y a por ellas!