Fin de semana repleto de actividades de lo más diverso, desde la fiesta PepSounds, a un picnic en el campo, pasando por el concierto de Crosby y Nash.

En cuanto a la fiesta, quiero dar las gracias a todos los que vinisteis y me ayudasteis con todo. En especial a Victor y los Biscuit porque sin ellos no habría habido fiesta, igual que a Germán Groovie. Todo salió a la perfección y espero que todo el mundo lo pasara bien.

Biscuit dieron un conciertazo de aupa. Junto al de Lovely Luna del otro día, el mejor concierto nacional de lo que va de año sin duda alguna. Presentaron un montón de canciones nuevas que hacen prometer un nuevo disco impresionante. Sigo diciendo que tienen uno de los mejores directos del país y con un nivel internacional. Aún así, la gente no se entera y no tuvieron todo el público que se merecen. Creo que mucha gente se está perdiendo a un grupazo. Allá cada uno.

En cuanto a las pinchadas (a ver si las recopilo y pongo los playlists), mucha gente en el Groovie (no se si propiamente de la fiesta o que pasaban por allí, jaja) y gran nivel de canciones. Muchas gracias a los que pusisteis discos, incluido Paquito Bendito que se incorporó a última hora para el bien de todos! Afortunadamente la noche no acabó ahí, pero eso ya es otra historia...

El Sábado en el Wild Thing, se montó otra buena, con otra nueva lección de como se debe pinchar a cargo de Borja Gorostiza (clama al cielo que no pinche en un gran evento tipo Euro-yeyé), y nos lo pasamos como enanos poniendo canciones. La retirada fue antes, pero no menos victoriosa.

Ayer por la tarde, tras un día perdido en un bosque, fui a ver a David Crosby y a Graham Nash. No iba con ninguna pretensión especial, solamente estar a 10 metros de ellos. Poder ver a dos de mis mayores ídolos de cerca, y disfrutar en vivo de su manera de cantar y, sobretodo, de su manera de ser. Mitómano que es uno.

Pero el caso es que en cuanto entré por la puerta me dí cuenta que no pintaba nada ahí. Era un espectáculo netamente "adulto" y más que un concierto, era un recital. Bueno, qué narices, el precio ya lo indicaba. Era un filtro de público. Pero bueno, intenté abstraerme de todo e intentar disfrutar.

El comienzo con un Graham Nash descalzo haciendo Military Madness me hizo emocionarme y esperar algo grandioso. Banda pequeña y sin mucho artificio. Al grano. Marrakesch Express, aunque bien interpretada, ya olía a amabilidad. Y a partir de ahí, pues me aburrí bastante, la verdad. O sea, fue un conciertazo, pero orientado a un público al que no pertenezco. Pero cómo disfruté de sus voces, su habilidad para crear armonías imposibles, su clase y sus canciones, que siguen ahí. He llegado tarde, es el problema. Tengo que conformarme con disfrutar de lo que hay.

Momento culminante de la noche para mí: David Crosby agarra una acústica de 12 cuerdas y se pone a tocar el riff de Mr. Tambourine Man durante 5 segundos. El escalofrio que me recorrió el cuerpo no lo olvidaré nunca. Era una falsa alarma. Después de este momento, su intepretación de Guinnevere, los dos solos, con Crosby a la guitarra, fue uno de los momentos musicales de toda mi vida. Solo por eso, ya sentí haber "amortizado" el precio de la entrada. Realmente mágico, y que demostró por qué estos señores son auténticos dioses, a un nivel raras veces alcanzado en los últimos 50 años.

Pero bueno, fueron momentos puntuales los que me emocionaron. En general me aburrí. El repertorio también hizo mucho. Aunque algunas de las canciones nuevas que interpretaron son preciosas, no me emocionan demasiado. Y en cuanto a los clásicos, pues mi problema fue, que no tocaron ninguna canción de los Byrds (aunque creo que en otros lados tocan Triad) ni de los Hollies. Y yo creo que el punto culminante de sus carreras fue en dichas bandas. A lo mejor no individualmente, pero si de una forma conjunta.

Y en cuanto a las canciones de CSN(&Y), pues se limitaron a tocar las suyas, dejando de interpretar las de Stills. Y tocar las canciones de CSN, y no tocar Helplessly Hoping o You don't have to cry, pues hace que quede un poco cojo en mi opinión. Pero bueno, la parte final con Wooden Ships, Our house, Teach your children y la brutal Almost cut my hair a tres guitarras (esta sí que la bordaron) fue muy bonita. Salí satisfecho pese a los peros y a la mayoría del público le flipó, y no es para menos. Casi 3 horas de concierto bien hecho. Pero eso, que no me sentía "en casa". Esta noche, Wilco.

nota: las fotos de Crosby y Nash no son de anoche, pero tampoco difieren mucho...