Josh Rouse - Nashville
Otro de los esperadísimos discos del 2005 es este Nashville, de Josh Rouse. Un disco que lo tenía muy difícil después de lo aclamado de su anterior disco, 1972. La verdad, es que sin estar muy metido en el mundo Rouse, pese a que me gusta, creo que es un tio que muestra sus cartas muy facilmente, sin reparos de sonar a algo, pero tiene unas canciones tan sumamente buenas, que le debe importar un pimiento, porque va sobradísimo. Vamos, no es ninguna exageración decir que es uno de los mejores compositores que hay hoy en día andando por ahí. Y este disco lo reafirma y bien alto.
Y todo muy clarito y sin esconder nada. El mismo título del disco dice mucho. Así como 1972 se podía subtitular "Josh Rouse in Memphis" (forzando la cosa un poco), en este coge las maletas y se va a Nashville a buscar algo un poco distinto (solo un poco). Steel guitars, más acústicas, dejando un poco el toque soul setentero de aquel disco, y abrazando esos sonidos más de "raices". Pero ojo, nada de country. No se ha subido a ninguna moda. Sigue con ese inconfundible sonido de soft-rock de principios de los 70 (aquel 1972 volvía a decir mucho), emparentado sin complejos con bandas como Bread o todo el rollo cantautor adulto de esa época.
Pero además, pese a haber nacido en Nebraska, Josh Rouse se ve que ha mamado mucha música inglesa, sobretodo de los 80. Se nota en Middle School Frown o en la "Smithsoniana" Winter in the hamptons, homenaje a los de Manchester sin careta. Y no sorprende. En la gira acústica de hace 1 año ya interpretó Please please please let me get what I want. Con las cartas boca arriba de nuevo. Y es que además, en aquel concierto también tocó For the turnstyles de Neil Young. Y a él también le podemos oler en su época Harvest por muchas partes del disco (My love has gone o la genial Life) o en su época oscura en Why won't you tell me what heredera directa del Tonight's the night.
Pero qué más le da que te suene a tal o cual cosa, si son canciones que miran de tú a tú a las fuentes. Canciones impresionantes como la infecciosa It's the nightime, que abre el disco, o uno de los temas del año sin duda, Caroliña (con ñ, que se ha venido a vivir a España). Streetlights es redonda, Saturday es una joyaza de las que ya no salen (¿soy yo el único al que le recuerda a los Stones de finales de los 70?...esos "oh yeah" en falsete...) y en Sad eyes saluda al pasar a una Carole King tocando Tell me why I don't like Mondays.
¿El problema para mí? Su quizás demasiada amabilidad. Una producción que a lo mejor peca de adulta, siguiendo esas influencias del soft-rock, a la cual le falta algo de garra, o de "agresividad" en arreglos, instrumentos y coros. Es un disco casi perfecto, que podría alcanzar la perfección más absoluta con un poco de la rabia que si desprendían Young, Marr o Robert Smith. Es un disco como orientado desde un principio a un público adulto, no se si a propósito pero, como el anterior, le ha salido así. Pero vamos, a ver quien es capaz de crear una colección de canciones como esta, ya no solo en lo que queda del año, si no en muchos años más. Un disco ideal para antes de acostarse, como los que hablábamos la semana pasada.
A propósito, una referencia que se me ocurre ahora mismo y que encaja perfectamente (no se si alguien más lo pondrá por ahí), pero Carrusel de Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán, iba como anillo al dedo a este disco, y más con ese arreglo de sintetizador. Si descubre a CRAG o a Solera ahora que está en España, fijo que se marca alguna versión, anuque sea en privado.

PepSounds dijo
Actualización: tras publicar esto, he ido a por el Señora Azul, he puesto Carrusel y me reafirmo!! esa canción (solo esta) debería ir incluida en Nashville de Josh Rouse!! ... y lo curioso es que nunca la habrá oido...ummmm
8 Marzo 2005 | 12:26 AM