Take FountainsDesde que me enteré hace unas semanas que The Wedding Present se habían "reformado" para grabar un nuevo disco, sentía una mezcla de curiosidad y miedo por saber como sonaba. Wedding Present (o los Weddoes, como se les llamaba en la época) fue uno de mis grupos favoritos durante toda una época, gracias a unas canciones llenas de rabia, de guitarras afiladas e hirientes y de letras amargas que llegaban muy dentro. David Gedge, el personaje detrás de este invento, llegó a ser todo un héroe indie con unas melodías y una forma de cantar auténticamente personales. En 1997, cambió Wedding Present por Cinerama, un nuevo proyecto en el que abandonaba ese ruido y esa rabia, por melodías amables e inspiración sesentera. Llegué hasta sus dos primeros discos, Va Va Voom y Disco Volante. Nunca me terminaron de llegar.

El caso es que tras unas primeras escuchas de este Take Fountain, se confirma lo que se veía venir. Quizá David Gedge se ha cansado de lo delicado de Cinerama, y ha querido volver al espíritu de Wedding Present, recuperando incluso al productor de Watusi, el reputado Steve Fisk, pero se ha quedado a medio camino. Las señas de identidad siguen ahí (nunca se fueron), lo que pasa, es que Gedge se ha hecho mayor, y a mis oidos el disco tiene más de cualquier disco de Cinerama, que de un Seamonsters. O mirándolo de otra manera, quizá sea una manera de enganchar con el último disco que sacaron como Wedding Present, Saturnalia.

David GedgePero bueno, lo que es innegable es que en el disco vuelven a aparecer esos pildorazos de pop marca de la casa. Always the quiet one, o I'm from further North than you te remontan al 94. De la misma manera, encontramos restos de esos arrebatos ruidosos que le caracterizaron en su momento, Ringway to seatac o It's for you, por ejemplo. Pero siempre desde la distancia, sin herir. No son una Dalliance o Lovenest, pero claro, tampoco está Steve Albini a los mandos como en aquellos discos. Pisa el freno en unas cuantas, Don't touch that dial, Larry's o en la preciosa Perfect Blue, mi canción favorita del disco.

No le he dado muchas escuchas aún, y es un disco para sacar miga durante tiempo. No me ha defraudado y creo que a todo el que fuera seguidor de Wedding Present no le va a defraudar. Desde la monolítica (y algo larga) primera canción, Interstate 5, sabes que tienes al David Gedge de siempre, así que a disfrutarlo, aunque me queda un regusto a intentar rememorar viejos tiempos...a revival. Pero si va a servir para re-descubrir a este portentoso compositor, bienvenido sea. Aún sigue sin estar reconocido su legado, estando siempre en un segundo plano en la historia del "indie", cuando su influencia ha sido notable (¿qué habría sido del "indie" patrio sin él?: nada). Discazos como Seamonsters marcaron una época, cientos de grupos les tomaron como influencia clave, y gestos como el que hizo tras ese disco, editando en 1992, en lugar de un nuevo LP, un single cada primer Lunes de mes, 12 en total, suenan bastante ahora. Aquí lo edita Houston Party.