Pues no, no voy a hablar de fanzines (lo dejo para otra ocasión), si no de otra gran fuente de conocimiento: los pinchadiscos. La mayoría de las veces considerados como meros animadores de bares y fiestas, pero para mí, unos de los mayores descubridores de grupos y canciones a la gente que les escucha. La mayoría de las veces son menospreciados, y otras son demasiado apreciados, siendo considerados estrellas absolutas de eventos que, para qué nos vamos a engañar, tampoco son. Pero la cantidad de canciones y grupos que habré conocido gracias a pinchadas es incontable.

Apenas se valora la labor que hacen noche tras noche, y muchos locales no prestan atención ni seleccionan a la gente adecuada para que ponga música. Al fin y al cabo, está demostrado que al 80% de la gente que va a un bar, le resbala la música que suena, pero a la larga, un bar siempre se identifica con lo que suena dentro, y con la calidad de lo que suena. Y qué sería de una buena fiesta, sin unos buenos pinchadiscos. Una mal pinchadiscos puede hacer que hasta la fiesta mejor montada sea un auténtico sopor y, al contrario, un buen pinchadiscos puede levantar y hacer que sea recordado por años el sarao más chapuza.

CrapulaHay que distinguir entre pinchar de "residente" en un bar, toda la noche y todos los fines de semana, y el pinchar 40 minutos o 1 hora en una fiesta con más gente. Sin duda alguna, la tarea más dura y menos valorada es la primera. Pinchar 4 o 5 horas cada fin de semana, sin repetirse a sí mismo y manteniendo el nivel de sorpresa y diversión del personal, es algo que hay que currarse y mucho, y que no todo el mundo sabe o quiere. El pinchar 1 hora e ir al grano sabiendo lo que quiere la gente de antemano, es mucho más fácil, sin duda alguna.

Una buena pinchada, tiene que ser un equilibrio perfecto entre lo conocido y desconocido. Saber mezclar habilmente los himnos conocidos por todos, que harán poner patas abajo el local, y a la vez intercalar cosas más oscuras, que has descubierto por tu cuenta y quieres compartir, intentando que poco a poco se conviertan en himnos en sí mismos. Para mí esa es la perfección, porque ni me divierte estar toda la noche escuchando los 4 o 5 estándares de cada estilo que llevas oyendo toda la vida, ni estar 4 horas sin conocer ni una canción que me haga levantar el puño. Lamentablemente, se tiende a una cosa o a otra. A lo facilón o a lo intrincado. Pero me parece funadamental que siempre haya un factor sorpresa, que no tiene por qué ser a base de canciones que no conoce nadie, si no de canciones, digamos que poco sobadas.

Y el caso es que he hablado de esto, porque las peticiones de posts me han recordado a esas peticiones a los pinchas. Hay mil anécdotas al respecto, pero desde luego a quien está pinchando, le gusta mucho más alguien que le pregunta qué es lo que está sonando, que alguien que le está dando la brasa toda la noche pidiéndole lo más extraño (o lo más obvio) que se le puede pasar por la cabeza sin escuchar la música que está sonando. Cada vez alucino más con esa gente que la ves entrar en el bar, y directamente, sin antes pedir nada, se acercan a tí y te dicen "ponme a los 'tal'!". Me parece hasta una falta de educación! Muchas veces, peticiones que no tienen nada que ver con lo que estas poniendo en esos momentos. Y bueno, si no te lo vuelven a decir, vamos bien, pero los peores son los que insisten, y los hay que al final de la noche, ¡hasta vienen a recriminarte que no se la has puesto!. Hay casos increibles.

Pero bueno, que reivindico el papel del pinchadiscos como persona que da a conocer grupos y canciones. Un papel tan importante como el de un fanzine, un programa de radio o una revista, o incluso más, porque te entra por los oidos, no por los ojos y ya sabes que te va a gustar. Y lo mejor de todo, es saber a priori quien te va a descubrir nuevas joyas, fiándote de su gusto, por ser parecido al tuyo, y de su labor de búsqueda.

Larga vida al pinchadiscos!!

Foto: Furilo