AlmendraUno de mis discos favoritos. Desde el primer día que lo escuché, se me pegó como la ventosa que lleva el personaje de la portada en la cabeza, y nunca me canso de escucharlo. Se que hay gente de Argentina que lee esto, y para ellos este disco puede resultar muy obvio, pero creedme que aquí, este primer LP de Almendra resulta todo un descubrimiento.

Directamente, me parece uno de los puntos culminantes del rock en castellano. Y no solo eso. Si lo situamos en el año de edición, 1969, es un disco que mira de tú a tú a cualquier disco editado en esos años en el mundo entero, que no es moco de pavo. En producción, en imaginación, en canciones y en todo. Los europeos y norteamericanos tienden a mirarse continuamente el ombligo y a pensar que no existe mundo, musicalmente hablando, fuera de sus fronteras. No ha sido hasta la década pasada, cuando han empezado a descubrirse aquí todas las joyas salidas de Sudamérica a finales de los 60 y principios de los 70.

AlmendraSi al LP en sí, le sumamos los singles que sacaron en ésta primera época, tenemos una colección de canciones impresionante. Un grupo en estado de gracia, con un enorme compositor, Luis Alberto Spinetta, poseedor de ese instinto único hacia la melodía que parecen tener los Argentinos. A medio camino entre el pop más accesible, la psicodelía más intrincada y los albores del rock progresivo, las canciones tienen un equilibrio perfecto que engancha y mucho. Equilibrio que perdieron en el segundo disco, bastante por debajo de este. Y es que apenas duraron 3 años, pero vaya 3 años!

El primer single, Tema de Pototo y El mundo entre las manos, ya vale por el 90% de los grupos que, por ejemplo, andaban por España en esa época. Tema de Pototo es todo un clásico. Ese inicio de Para saber lo que es la soledad... es ya un himno para muchos. Una canción de esas que salen una de cada cien. Pero la cara B no le va a la zaga. Un tema infeccioso, con unos vientos que suenan a gloria bendita. Mi favorita sin duda alguna. En formato single, aparecieron también temas como Campos Verdes, Hoy todo el hielo en la ciudad, Final o Gabinetes Espaciales. Canciones todas ellas dotadas de un aire melancólico, con una producción intrincada de guitarras, efectos diversos y una combinación de melodía y fuerza únicas, y que además se permitieron el lujo de dejar fuera del disco.

almendraLa portada del disco es para algunos horrible, pero para mí es perfecta para definir lo que viene dentro. Dibujada por el propio Spinetta, provoca la misma sensación que la portada del primer disco de King Crimson. Y es que dentro tenemos eso, canciones con un toque triste, impregnadas de una constante falta de esperanza por el mundo en que vivían/vivimos. Color humano, el tema más abiertamente progresivo del disco, tiene frases como Somos seres humanos, sin saber lo que es hoy un ser humano. En Plegaría para un niño dormido instan a Que nadie despierte al niño, déjenlo que siga soñando felicidad, destruyendo trapos de lustrar, alejándose de la maldad.

Muchacha (ojos de papel) es, desde el principio, la gran estrella del disco. Una canción preciosa que quedará asociada a ellos para siempre. Pero es en el meollo de las canciones posteriores donde está lo mejor. Ana no duerme, Figuración o Fermín (Fermín se fue a la vida, no se cuando vendrá) son extraordinarios ejemplos de psicodelía amable, pero a la vez muy trabajada en arreglos y adornos y llenas de un lirismo emocionante. Figurate que pierdes la cabeza, y aunque no lo creas, se te va la voz como se fue tu piel, nada te queda ya, sólo la realidad.

A estos hombres tristes se le puede considerar la pieza central del disco. O por lo menos, es la que con el tiempo más me ha impactado. Con varias partes, unos arreglos que se van redescubriendo en cada escucha y una letra con imágenes sueltas, que unidas ganan significado. Cuanta ciudad, cuanta sed y tu un hombre solo. Qué el viento borró tus manos y la bonita Laura va cierran un disco que cada vez lo llevo más dentro. Es un disco que necesita tiempo. Hay que acostumbrarse a él y "aprender" a escucharlo. En cuanto te metes en su atmósfera partícular ya no sales. Lo que más cuesta para los de la península, es sin duda hacerse a la voz y la forma de cantar.

almendraEl rock argentino de esa época está plagado de joyazas. Desde el lado más pop de Los Gatos ("Beat Nº1" merece un post aparte) de Litto Nebbia, al rock más duro de Vox Dei o al garage de los Knacks o Beatnicks. Multitud de grupos con mucha personalidad que, aún absorbiendo todos los sonidos que les venían de fuera, suenan a sí mismos. Suenan a argentinos. Algo que les falta a la mayoría de los grupos europeos de la época, por ejemplo. Crearon un estilo propio en las melodías y en la forma de interpretarlas.

No he investigado más allá de esa época en el rock argentino, pero recomiendo a todo el mundo que indague en esa escena que hubo en Argentina entre el 65 y el 70. Ya dedicaré otro post a hablar de otros grupos, pero Almendra, me parece el grupo capital. El disco está reeditado en CD por BMG, lo que pasa es que en España yo creo que es casi imposible de conseguir, que yo sepa. Así que, sin que sirva de precedente, recomiendo buscarlo por internet, en forma de una especie de recopilación en la que viene el LP y los singles que sacaron antes y después. Es de esta forma como mejor se disfruta la obra de Almendra. El LP en vinilo se suele ver, pero a precios algo elevados. Una excelente persona argentino-coruñesa me lo regaló el año pasado, y no sabe suficientemente la ilusión que me hizo.