sweet soul musicHablemos de música! No he terminado aún de leermelo, pero como ya voy por la página 200, más o menos la mitad, no puedo aguantar más, y necesito hablar del libro que me estoy leyendo estos días: Sweet Soul Music de Peter Guralnick (bendito regalo de mis amigas Nuria y Raquel). Se trata de un repaso enciclopédico a la época dorada del soul, bueno, del llamado Southern Soul, desde sus comienzos a mediados de lo 50, hasta principios de los 70.

Me ha atrapado cosa mala. La razón, pues lo poco que conocía del tema, y la forma en la que está escrito, que te engancha desde la misma introducción. Muy oral, transcribiendo los cientos de entrevistas que el autor hizo a los protagonistas de la historia, y con muchas anécdotas (como cuando Solomon Burke tocó en una convención del Ku Klux Klan), hace que no te aburra como otras "historias de" que se limitan a abrumarte soltando datos. Peter Guralnick enlaza los distintos episodios como si fuera un cuento. Un cuento increible lleno de ilusión por parte de todo el mundo implicado, auténticos emprendedores que solo tenían una motivación, su amor por la música. Aunque resalta que ya en aquella época todo era un negocio, con más o menos pasión por el tema.

StaxHa habido una cosa que me ha chocado muchísimo, y en la que incide bastante en la introducción (la introducción en sí misma es un ensayo genial acerca de la música soul), y es el hecho de que aunque siempre se considera, y se nombra, el Soul como la "música negra", se debería llamar la música de la "integración". En una época en que la segregación era un hecho hasta límites insospechados en el Sur de E.E.U.U., el Soul y todo lo que le rodeaba, se convirtió en un ejemplo de la colaboración entre blancos y negros. Algo que ahora choca, pero que en la época era extraordinario.

Sam CookeY es que queda demostrado, que el Soul no es ni negro ni blanco. O sea, las raices son negrísimas, como todo el rock en general, pero desde su aparición en los 50 a manos, principalmente, de Ray Charles y Sam Cooke, el nuevo género fue fagocitado por los blancos. Los artistas eran negros, solo ellos podían dotar al soul de lo que lo hace ser soul, pero tanto la industria que le hizo desarrollarse, como los productores, los compositores, los músicos e incluso el público, era mayoritariamente blanco. Es algo que sorprende bastante.

Los tres grandes centros de creación del Soul, Atlantic, Stax y Fame, fueron creados y dirigidos por blancos. Nombres claves como Jerry Wexler y Tom Dowd por Atlantic, Steve Cropper y Jim Stewart en Stax o Rick Hall, Dan Penn y Spooner Oldham en Fame y Muscle Shoals, que fueron los que se puede decir que hicieron surgir el Soul a nivel estiloAxton y Stewart y con unas características claras, eran todos blancos. Además cuenta como la mayoría de las actuaciones de los artistas de soul en sus comienzos, eran en fiestas de fraternidades y universitarias tal como muestra la película Animal House. Esa des-sacralización del gospel, no fue admitido en un principio por el público negro (en ésta época había dos circuitos independientes). Por lo tanto, fue el trabajo en común de negros y blancos, el que hizo del Soul lo que hoy es. Afortunadamente, hoy en día este tema resulta extraño, pero leyendo las anécdotas del libro, te das cuenta de la importancía para la progresiva eliminación del racismo que tuvo este hecho.

Echo en falta en el libro otros aspectos del soul que no cubre. Apena se nombra a los Impressions de pasada, o ignora a sellos como Okeh. Sobre la Motown, la otra gran olvidada, no habla a propósito, considerándola algo aparte, y no netamente soul. Pero aún con estas ausencias, el libro es una gozada. Altamente recomendado!! Eso sí, creo que está sin traducir al castellano. Fue editado en 1986, con lo que aún vivian la mayoría de los protagonistas, pero ha sido reeditado varias veces.