091 - Doce canciones sin piedad
Hace pocos días, en otro sitio de discusión de los muchos que pueblan la red, discutíamos acerca de cuál era el mejor disco español (nacionalismos aparte :P) de la historia. Una charla de esas de rizar el rizo, pero que entretiene en mañanas tediosas. Salieron muchos nombres, Piknik Caleidoscópico de Los Negativos, el primer disco de Vainica Doble, el LP de Solera...y muchos otros. Luego pensándolo detenidamente, echaba en falta algunos. Uno sobretodo, el Doce canciones sin piedad de 091, que podría ocupar uno de los 3 primeros puestos de ese podium imaginario perfectamente. Y es que, aunque fue editado en 1989, sigue siendo un gran desconocido. Tanto, que me ha costado dios y ayuda encontrar una foto de la portada (y vaya foto!) e incluso del grupo.
Doce canciones sin piedad, contiene doce canciones perfectas. Doce canciones de dolor, de rabia, de amor y del consiguiente desamor. Doce canciones donde la unión del lirismo y la melodía de Lapido, alcanzan sus cotas más altas. Doce canciones sinceras, básicas y directas. Doce canciones que saben a himno. Doce canciones que juntas componen uno de los mejores discos salidos de aquí sin duda alguna.
Desde la primera canción se huele que este disco nos promete algo especial. Ese abrazo a los Kinks del Face to face que es Cartas en la manga es insuperable. Se muy bien que si pido copas me saldrán espadas. Luchar contra el destino es una tarea muy dura. Una canción preciosa, con aires clásicos y que es perfecta para comenzar un disco.
Ese aire Ray Davies, pero sin intención "revivalista", lo volvemos a encontrar en algunas otras joyas del disco, como en En tus ojos o Nada es real. Canciones pop de toda la vida, que compiten por hacerse un hueco en el lado más rockero de 091 (que no exento de melodía) de Confusión, Carne cruda o ese "It's the end of the world as we know it" patrio que es Qué fue del siglo XX.
Mi favorita, sin duda alguna, es la emotiva Nadie encuentra lo que busca. Una canción de resignación con una letra que duele. Puñales en la espalda, tu traerás de vuelta, si lo que vas buscando es amor. Un tema que me evoca irremediablemente a Thirteen de Big Star. A gran altura brillan también En el laberinto (Tengo el as de corazones, pero a nadie a quien amar), o la esperanzadora Esta noche (qué ha sido de nuestras vidas, gastadas buscando una dirección).

Creo que es una de las obras cumbres del rock en España. Pese a que lo descubrí tardiamente, gracias a Álvaro, ya lo considero inseparable. La música de 091 irradia algo que hace que la sientas cercana. Quizá esa falta de pretensiones, esa sencillez y ese aire de perdedores que siempre tuvieron. Pero como cantaban, Aunque parezca un perdedor, fue un hombre con suerte.

álvaro dijo
genial cuando lo pinchaste el viernes en el groovie!!
(aunque el resto de la pinchada fue igual de buena...)
14 Febrero 2005 | 01:29 PM