Había una frase en una canción de Mercury Rev (justo antes de convertirse en una orquesta filarmónica) que me encanta, porque define muy bien y en pocas palabras lo que es tener un grupo: "Bands, those funny little plans, that never work quite right". En realidad, no sé si tiene ese sentido, pero siempre me ha parecido de lo más acertada. Y es que, para que un grupo logre asomar la cabeza, aunque sea timidamente, hay 500 detrás que terminan como empezaron. Sin pena ni gloria.

FacesTener un grupo es algo muy bonito pero muy duro, que da muchas satisfacciones pero también muchísimos quebraderos de cabeza y muchas veces, uno se pregunta qué necesidad hay de añadir esos quebraderos a tu vida, que ya de por sí tiene bastantes. En los tiempos de adolescente todo es fácil, y el esfuerzo es mínimo, pero llega un punto en que te tiene que gustar mucho y tener mucha pasión para seguir yendo a ensayar después de trabajar, pasar tardes enteras de un Sábado en un local maloliente y tocar un día de entresemana, con todo lo que ello implica. Y todo, sin hablar del componente económico.

Siempre he pensado que tener un grupo, es como tener una relación con una novia/o pero con 4 personas a la vez. Detrás de todos los grupos sonrientes que vemos encima de un escenario, hay decenas de broncas, disgustos y, en muchos casos, hasta tortas! También reconciliaciones. Pero la convivencia dentro de un grupo es muy difícil, hasta tal punto de romper amistades de toda la vida. Casos famosos hay cientos. Desde las famosas peleas sobre el escenario de los Kinks (siempre se cuenta esa historia de Mick Avory intentando rebanar el cuello a Dave Davies lanzándole un plato en mitad de un concierto), al caso de Jeff Tweedy y Jay Farrah que no se han vuelto a hablar desde que dejaron Uncle Tupelo, siendo amigos desde la infancia.

Airbag¿Y entonces por qué narices monta la gente grupos? y lo que es peor, ¿si has acabado con un grupo hasta las narices de aguantar al resto por qué montas otro? Estas preguntas me las he hecho cientos de veces, pero tarde o temprano, valoras más los momentos positivos que los negativos (o intentas olvidar los negativos) y vuelves a caer en la tentación. Como con una chica/o, vamos. Y ya no hablemos de casos como los Rolling Stones, más de 40 años aguantándose!!! En estos casos lo mejor es ser cantautor, está claro.

Cuando se conoce por dentro, no puedes hacer otra cosa que respetar a cualquier grupo que veas sobre un escenario, sea muy bueno, o sea horrible. Un grupo puede ser malo, pero por el mero hecho de existir, sabiendo lo que lleva asociado, me lleva a "solidarizarme" con ellos y a salir de un concierto intentando ver lo positivo, en lugar de dedicarme a sacar faltas. Al fin y al cabo, si solo hubieran existido buenas bandas, ahora no estaría escribiendo estas líneas, porque sin esos cientos de bandas mediocres, pero con muchas ganas, nunca se hubiera levantado un mundillo como este.

Nosotros, Mittens, hemos visto el lado bueno esta semana, con un par de conciertos bonitos y que te animan a seguir para adelante lo suficiente para compensar otros muchos días de quebraderos de cabeza, solo por el hecho del subidón que da aporrear unos tambores o rasguear unas cuerdas a todo volumen. Como decían los Raspberries en su magnífica Play On: It' a hard life but you play it for laughs.

Foto de abajo, Airbag ensayando