Velvet CrushTras el concierto de Matthew Sweet del otro día, ha sido inevitable rescatar el mejor disco de Velvet Crush, Teenage Symphonies to god. Y es que con el tiempo, no solo se ha convertido en uno de mis discos favoritos, uno de esos discos que te acompañan ya para siempre, si no que creo que este disco es mucho más inspirado que cualquiera de Matthew Sweet. Vamos, que vienen de banda acompañante, pero por sí mismos crearon esta obra maestra del power pop, que el bueno de Sweet no ha podido igualar.

Ojo con las etiquetas. Este es un disco de power pop en el sentido clásico, heredando directamente el espíritu del primer disco de Big Star o del Side 3 de Raspberries. Aunque no soy muy amigo del llamado power pop contemporáneo (prometo no volver a repetir la palabrita), que me empalaga en 2 de cada 3 escuchas, este disco marca diferencias respecto a otros discos del género. No se estanca en una fórmula y la exprime hasta agotarla, si no que sabe combinar sonidos, desde el rock más guitarrero de Hold me up o This life is killing me, al country rock más relajante de Keep on lingerin'. Vamos, es un disco clásico y atemporal. Alejado de etiquetas.

velvet crushPodría ir desgranando una a una cada canción de las 12 que componen el disco porque todas tienen algo que las hace especiales. Sobre todas destaca por supuesto Atmosphere, una de las mejores canciones de los 90. Uno de esos temas que los conviertes en himno, y que te ponen los pelos de punta cada vez que lo escuchas. Cuando se la he escuchado tocar en directo tanto en Vitoria en Septiembre, como en Madrid el otro día, algo me recorrió todo el cuerpo. Algo que solo unas cuantas canciones escogidas te hacen sentir.

Pero con el tiempo, me quedo con la parte más calmada de este disco, que creo que es donde dan lo mejor. La maravillosa #10, "Chiltoniana" 100%, todo un tributo, Faster Days, con ese aroma country y ese estribillo tan bonito (close your eyes and pray for faster days) , Weird Summer, que parece rescatada de una sesión perdida de los Byrds o Star Trip, que es todo un codazo a Teenage Fanclub como diciendo "eh! que nosotros también sabemos!".

En estos medios tiempos hay un nombre que sobrevuela todos los temas, Gene Clark. Se nota su inspiración, y quizá homenaje (Clark murió 3 años antes, en 1991), y por si alguien no se había dado cuenta, realizan una de las mejores versiones que se han hecho de él, Why not your baby. Vamos, es que hasta parece que canta él! Es una de las canciones más bonitas de la historia y por si sola se basta para emocionar, pero es que la bordan. Solo por esta versión merecería ya la pena el disco entero.

velvet crushPara mí es uno de los mejores discos de la década pasada sin duda alguna, aunque no aparezca en las listas de turno (ni falta que hace), y es una pena que haya pasado tan desapercibido, aunque fuera editado, en 1994, por nada más y nada menos por la inglesa Creation (al menos en Europa). Pero bueno, los medios tenian cosas mejores que explotar, antes que fijarse en esta colección impecable de pequeñas sinfonías a dios. Si algún disco se puede permitir el apropiarse de esa mítica frase de Brian Wilson, es este. Un disco necesario por el que no pasa el tiempo. Se ha convertido en un clásico, al que le tengo un cariño enorme. Es un disco que nunca me ha fallado. El post de hoy quiero dedicárselo tanto a Sara como a Rabys, dos grandes fans de este disco que se han marchado muy lejos a buscarse la vida. Seguro que se han llevado una copia para que les haga compañía.