¿y los cassettes?
Hoy por fin he estrenado un nuevo equipo de música en mi habitación. Mi antigua cadena, ya con 15 años de antiguedad, dijo ayer basta mientras sonaba el Electric Bird Digest de Young Fresh Fellows, y sin dudarlo salí en busca de un par de módulos que me faltaban para completar el nuevo invento que me iba montando en paralelo.
Como ya tenía amplificador (aunque no me convence el nuevo que he puesto, un Sony de los ochenta) y plato, fuí a la busca del reproductor de CD y, para sorpresa de muchos tenderos, de una doble pletina. Sorpresa porque señores, me recorrí unas cuantas tiendas y en ninguna disponían ya de módulos de doble pletina, e incluso te miran raro. La encontré finalmente en una sola tienda, y solo tenían un monstruo de pletina con cien millones de funciones y claro, valia una pequeña fortuna.
Pero es que para mí una pletina de cassettes es fundamental. Yo, como seguro la mayoría de vosotros, creció musicalmente con el trapicheo de cintas. Tengo cientos de discos en cinta y, aunque muchos los he intentado sustituir por CD o vinilo, algunos los sigo teniendo unicamente en ese formato. Apenas los escucho, pero ¿y si algún día necesito tirar de ellos?
Y no solo eso. Lo más importante que tengo en cinta y por lo que queria tener una nueva pletina, son las decenas de recopilatorios que me han grabado amigos, y en los cuales se encuentran canciones que, incluso con la llegada del mp3, solo las tengo en esas cintas grabadas con todo el cariño.
Y es que yo mismo, soy un grabador de recopilatorios en cinta. Grabar un recopilatorio a un amigo en CD, es lo más aséptico y frio que existe. Pinchas, arrastras y hasta que no grabas el resultado es poco más que intuitivo. Nada que ver con grabarlo en una cinta, donde vas escuchando lo que vas grabando e intuyendo en cada momento cual debe ser la siguiente canción a colocar. Como si de una pinchada se tratara, las canciones las vas colocando según lo va pidiendo la propia recopilación, muchas veces cambiando incluso el orden pensado en tu cabeza previamente. Haces algo realmente personal y es una de las formas más bonitas (de las pocas que se) de decirle algo a alguien. Mediante una cinta grabada con todo el cariño.
Sin duda, el formato peor parado desde la revolución digital ha sido el cassette. Como ya hablamos hace tiempo, el vinilo ha mantenido el tipo perfectamente gracias a su calidad, pero las cintas, dado su deterioro con el tiempo, y que su mayor ventaja, la portabilidad y comodidad de transporte, ha sido batida por el CD, están condenadas a la desaparición. Solo en los coches mantenían la hegemonía, pero hasta en ese campo han perdido la batalla. Pero aún así, yo las reivindico! Larga vida al cassette!
Nota: Hoy, día de los inocentes, tenía pensado un post de coña, pero además de que no me encuentro de humor, una amiga a la que he grabado un montón de cintas recopilatorio ha perdido a un ser querido, con lo que ya se me han quitado las ganas de coña del todo. Va dedicado a ella.

bob dijo
pepe, en mi reciente mudanza he subido un reproductor de cassettes Technics de doble pletina a un altillo. Si lo quieres, es tuyo.
28 Diciembre 2004 | 08:21 PM