Rogue WaveOut of the shadow de Rogue Wave, un buen disco para terminar el año. De hecho, de los mejores del año. Nos enteramos de su existencia gracias, una vez más, a los amigos de Parallel Field y, aunque para comprármelo necesité una re-recomendación (no puedo estar a todo!), no se ha separado de mí en las últimas 2 semanas.

El grupo en sí es Zach Rogue, y parece ser que este disco lo grabó y autoeditó en el 2002, pero no ha sido hasta este año que la gente de Sub Pop, tras verlo en directo, lo haya rescatado y reeditado como es debido. A España lo ha traido, como no, Houston Party. Una nueva demostración de lo absurdo que es estar pendiente siempre de lo último. Un discazo que será tratado como novedad de las novedades, pero que fue grabado y editado hace 2 años.

rogue waveEn cuanto lo escuchas piensas en los Shins como referencia más obvia, pero más en su primer disco que en el último (claramente en Every moment), sobretodo por ese componente lo-fi y más que nada, porque cuando lo grabó aún no se había editado Chutes Too Narrow. Y te recuerda a ellos, porque usa los mismos trucos, y bebe de las mismas fuentes. Se ve que es gente que ha escuchado mucha música, de muchos palos, y sabe conjugarlos perfectamente.

¿Qué hacen? Pues cogen el folk y otros sonidos tradicionales (Man-Revolutionary! te lleva a Simon & Garfunkel o Falcon Settles Me a Crosby Stills & Nash, por decir un par), lo pasan por un poco de R.E.M. ochenteros (Enless Shovel) y le terminan de dar forma con las bandas indies americanas de finales de los 80 y principios de los 90. Y es este toque el que hace que no suenen rancios. Sewn Up me suena a los Mercury Rev de la época David Baker. Hay cosas que me recuerdan a Built to Spill, a Flaming Lips, a Sebadoh y, por qué no, a Pavement en el componente lo-fi. Y es que, ya han pasado muchos años desde aquello, y aquellos sonidos vuelven en una nueva vuelta de tuerca, cosa que me parece genial.

Pero todo eso no sirve de nada si no tienes buenas canciones, y este disco tiene 12 absolutos temazos. Unas melodías que enganchan a la primera, interpretadas con una sensibilidad brutal y con unos arreglos sencillitos pero con gusto, como debe ser. Falcon settles me, Postage Stamp World o Endgame son canciones de primera categoría, y es en estos tiempos lentos donde dan lo mejor de sí. Totalmente recomendado.