evolutionSi tuviera que elegir entre los 10 mejores discos de pop de la historia, sin pensarmelo dos veces incluiría el Evolution de los Hollies entre ellos. Sin duda, el LP definitivo de la banda de Manchester y una de las cumbres del pop inglés de todos los tiempos. Y pese a esto, es uno de los discos más injustamente olvidados de la historia, quizá por no contener ningún single, aunque es en este disco donde alcanzan su tope tanto en composiciones como en sonido.

Pese a que se trata del segundo disco en el que todas las composiciones son ya del trio Clarke-Nash-Hicks, es aquí donde realmente llegan a las cotas que alcanzaron con las composiciones del gran Graham Gouldman. Solo hay que escuchar Rain in the window, para darse cuenta que ellos mismos eran capaces de llegar al nivel de Bus Stop. Si a esto le sumamos los singles que editaron paralelamente (Carrie Anne, On a carousel o la futura obra maestra King Midas in reverse), confirmamos el talento creciente del trio (sobretodo de Graham Nash) como compositores.

holliesY es que es Graham Nash el que hace que este disco sea especial respecto a los anteriores. En plena efervescencia de la psicodelia, Nash acerca poco a poco al grupo a los sonidos de la época, y aunque no será hasta el siguiente disco, Butterfly, cuando se constate este cambio, aquí ya podemos oir pequeñas muestras, como la voz pasada por efectos en la bonita Lullaby to Tim (el hijo de Allan Clarke), los toques orientales de Water on the brain o el constante uso del fuzz por parte de Tony Hicks.

No hay canción mala en el disco, y desde el apabullante comienzo de Then the heartaches begin hasta la apoteósica The games we play, el disco es una secuencia perfecta de temas inolvidables. Hasta se permiten el lujo de remodelar su Have you ever loved somebody, que llevaron al éxito los Searchers un año antes, y mejorarla aún más con el riff pasado por el pedal de fuzz.

De todas formas, si me tengo que quedar con una canción, esa es Leave me. No se si lo hicieron de forma consciente, pero la canción es todo un homenaje/tributo a The Zombies. Sobretodo con ese órgano de fondo que acompaña durante toda la canción para romper en un solo al más puro estilo Rod Argent.

holliesAparte de todo esto, sobra decir que las armonías vocales vuelven a ser unas de las más perfectas que han existido nunca. Y es que, con todo esto, sigo sin entender como este disco aún no es valorado como se merece. Ojo, que existen dos versiones, una inglesa, y otra americana. Buscad la inglesa, bastante mejor en mi opinión (la inglesa comienza con Then the heartaches begins y la americana, reeditada por Sundazed, con Carrie Anne).

Para leer más sobre esta época de los Hollies, recomiendo este excelente artículo de Andy Morten, batería de Bronco Bullfrog.