Reflexiones a la vuelta y Terry Melcher
Bueno, pues ya de vuelta del Wild Weekend a la cruda realidad. Han sido unos días muy intensos e inolvidables, guiados por la música y las ganas de divertirse y olvidar todo lo malo que te rodea día a día.
Es sorprendente el toque casi religioso que pueden llegar a adquirir estos acontecimientos. Cientos y cientos de personas vibrando al ritmo de un tambor, unas trompetas y un tio cantando, todo ello sonando por un trozo de plástico negro. Te paras a pensarlo y es algo realmente mágico. ¿Qué tienen los sonidos para volverte loco de esta manera?
Es aún más chocante en estos tiempos de mercantilismo vil, en los que, por lo general, la música solo es apreciada por el dinero que genera, no por su valor intrínseco. Mucha gente, juega habilmente con esos sentimientos comunes (artistas incluidos) y hacen que todo huela a podrido cada vez más. Leed este artículo.
Pero bueno, después de asistir a eventos como estos, vuelvo optimista, convencido de que nada está perdido, y que esos miedos que intentan meternos de que "la música se está muriendo" por los temas de la pirateria y tal, no es más que otra estrategia de marketing. La música no se acabará nunca, si acaso, su música, y no se si me dará pena.
El caso es que vuelvo, y me encuentro con la noticia de que Terry Melcher ha muerto. Terry Melcher, fue el productor de los dos primeros LPs de los Byrds, del Ballad of Easy Rider y del último, Untitled. Fue productor y miembro de los legendarios Rip Chords, grupo esencial en la escena surf de principios de los 60 con su Hey Little Cobra, y produjo también a bandas de éxito como Paul Revere and the Raiders. Un personaje clave de la escena angelina de los 60, junto a gente como Gary Usher. A finales de los 60, estuvo implicado en los asesinatos de Charles Manson, con lo que se vió enturbiada su carrera y el consiguiente declive. Este último hecho, junto a que era hijo de Doris Day, es lo que lamentablemente más se recordará.
Toda esta ola de fallecimientos de personajes clave en la historia de la música pop (lo de Greg Shaw es aparte), es algo que tenía que pasar tarde o temprano. Se está cubriendo un ciclo, y toda una generación, la generación probablemente más importante desde los comienzos del rock, ha llegado a una edad en la que tarde o temprano irán desapareciendo. Ley de vida. Es una pena, pero ya se sabía que iba a llegar este momento, por eso aunque en gran medida den conciertos algo flojos, me sigue apeteciendo ir a ver a viejas glorias, como una última oportunidad de ver con mis propios ojos a muchos de mis ídolos, como me ha pasado este fin de semana.
En fin, mi cabeza hoy no da para más!

Pablo de la Cruz dijo
Como bien dices, la música no se acabará nunca: ¿cuánto tiempo puede durar una guitarra? ¿O un vinilo? Literalmente, SIGLOS. Lo que si se acabará es la "industria" tal como los que maman de ella la conciben, y a muchos de nosotros esa industria nos la trae tan absolutamente floja como la azulejera... y me atrevería a apostar a que muchos de los que viven pendientes de ella, serán más felices cuando desaparezca.
No sé si algo de esto tiene sentido pero es que estas no son horas... Sufro mucho de vuelta a la realidad :-(.
24 Noviembre 2004 | 09:07 AM