Bueno, pues ante tanta expectación, el concierto me gustó mucho. Muy mal tenía que hacerlo para que no me gustara, pero me vine a casa con la sensación de que podía haber sido mucho mejor. Creo que el venir con banda le hizo perder todos los matices que tiene en disco.

Neal Casal se defiende mejor en distancias cortas, en acústico y, sobretodo, con otro tipo de repertorio. Tiene canciones mucho mejores que las que eligió para tocar anoche. Es incomprensible que teniendo un disco como Basement Dreams, no solo su mejor disco, si no uno de los mejores de la historia del género en mi opinión, solo se acordara de él en una sola canción (¡!).

neal casalNo lo acabé de entender, supongo que fue todo motivado por el hecho de llevar una banda, y rockerizar el repertorio. Pero bueno, al fin y al cabo Neal Casal maneja todos los palos, sean intimistas, sean más rock americano clásico, sea blues, soul...en sus discos lo demuestra. Pero ayer eché en falta muchas canciones de las que me ponen los pelos de punta, y que han hecho que Neal Casal destaque por encima de toda la marabunta de artistas de este tipo. Ayer al quitar esas canciones cayó un poco en esa marabunta. Pero bueno, no deja de ser un concierto, que me gustó mucho, que conste, y ahí siguen sus discos para disfrutarlo, aunque me dejó mejor regusto hace 3 años en acústico.

Otra cosa que quiero comentar es el tema de la sala. Se trataba de la Sala Clamores, en Madrid. Una sala enfocada al Jazz, que tiene una zona central con mesas para sentarse (previa reserva), y donde el resto de público tiene que buscarse la vida y ponerse donde pueda detrás de columnas y viendo el escenario de refilón.

Desde luego no es una sala para este tipo de conciertos. Es muy incómoda. Aunque estés sentado tienes que ver el concierto de lado, aguantando al camarero pasar a tu lado constantemente, y con mucha luz, cargándose toda la magía. Y luego la injusticia de la gente que habiendo pagado la misma entrada que los que se sientan, tienen que ver el concierto en condiciones pésimas. Venden un aforo que no es real.

Espero no tener que ver más conciertos allí, la verdad. Se echa de menos una Suristán para este tipo de eventos.