Este fin de semana he estado en dos conciertos de "viejas glorias". Por un lado, los Electric Prunes, héroes del garage de los 60, y por otro Solomon Burke, todo un mito del Soul. Ya sabeis, dentro de la espiral de vueltas que nos inundan. Los dos bien, dentro de lo que cabe. Electric Prunes sonando bien, pero con un repertorio muy extraño. Solomon Burke, sonando genial, y con un repertorio algo manoseado en la parte final.

undergroundMe quedo con el de Burke de calle, un tio que sabe como dar buen espectáculo, aunque a veces se pase de pachanguero (sobretodo con la inestimable ayuda del público...ejem). Y es una pena, porque Electric Prunes es uno de mis grupos favoritos de la época. Sobretodo por su segundo LP, Underground. Un pedazo de disco del que solo se acordaron en dos canciones creo recordar.

Pero imaginaos el panorama del concierto de Solomon Burke. Está tan gordo que tiene que estar sentado en un trono, pero desde el trono, sin moverse apenas, maneja a la banda y al público de una forma alucinante. Con esas dotes de predicador que parece que tienen todos estos tipos, hacia levantar el auditorio de sus butacas con un solo gesto de la mano.

solomon burkeY no solo eso, si no que con otro gesto, hizo que el escenario se llenara de gente, que no acabo de comprender muy bien por qué necesitaban subirse al escenario a bailar delante mismo de Burke. Vamos, que la gente se subió porque lo dijo él, pero de ahí a ponerse a bailar (bastante mal, por cierto) delante del protagonista del concierto, es puro afán de lo que no tienes, protagonismo. Hubo una señora en concreto que tuvo, no sus 5 minutos de gloria, si no 20 minutos!! No se, fue uno de los conciertos más surrealistas de mi vida. Se vieron cosas que no acierto a comprender, y que al principio nos hicieron reir, pero que luego causaban un poco de vergüenza ajena. Dejad a los verdaderos protagonistas trabajar!

El caso es que tuvo momentos muy emocionantes, en mi caso con el Try a little tenderness de Otis Redding, y algun estándar más que bordaron. Todo con una banda con mucha clase, sin caer en lo facilón, un teclista ciego muy grande, y un guitarra y bajista que no se excedieron demasiado, cosa que suele pasar con este tipo de bandas. Solo cayeron en lo facilón en la parte final del show, con un medley de canciones de Little Richard, un Only You y un Everybody needs somebody to love que creo que sobraron un poco. Los Blues Brothers han hecho mucho daño al soul! Pero merece la pena ir a verle.