A todo aquel al que le gusten las guitarras, un festival como el Azkena es un buen sitio para ver bonitos modelos. También se puede comprobar lo importante que es un instrumento atractivo, no solo que suene bien, para impactar al espectador. Para bien o para mal, el rock es algo muy visual, y este es uno de los puntos más importantes.

Por ejemplo, casi me da un síncope al ver salir a MC3 (o como lo quieran llamar). Y no fue porque estuvieran viejos, o por el modelito blanco ibizenco de Wayne Kramer, si no ¡porque éste salió con una Fender Stratocaster marrón! es la última guitarra con la que esperaba verle. Y más después de haber visto decenas de fotos o videos antiguos tocando preciosos modelos Mosrite o Danelectro, o incluso Stratocasters pintadas, pero siempe con perfiles salvajes y afilados, con los que identificas la fuerza y energía que desprendían. Pero esta era sosa, no transmitía. Menos mal que ahí estaba "el Hellacopter" para poner las cosas en su sitio con su bonita Mosrite blanca. Lo mismo pasó con Radio Birdman. Deben ser cosas de la edad.

sweetguitarTengo manía a las Stratocaster, no se muy bien por qué, pero no me gustan. Tanto en sonido como visualmente. Nada que ver con la increible Gibson Les Paul Goldtop de Matthew Sweet (cambiaba a SG vino), o la Gibson E-345 marrón de su guitarrista. Un placer para la vista. Uno de los guitarras de los Screamin' Cheetah Wheelies tampoco se lució con su Les Paul sin golpeador. Lo siento, pero es que no puedo con las Les Paul sin golpeador. No se para qué se lo quitan, porque se quedan como desnudas.

El que se llevó la palma en cuanto a guitarras fue Ryan Adams. Si seguí aplaudiéndole hasta el final, fue solo por las guitarras que no paraba de sacar. Varias Gibson de caja hueca que eran auténticas joyas. Turbonegro para sus riffs sin contemplaciones, tiraron de clásicas Les Paul (hubo un "bipartidismo" Strato-Les Paul) excepto su teclista que, a pesar de su borrachera, a veces atinaba a tocar una Fender Jazzmaster muy bonita. Igual que la Telecaster color marfil que usó el guitarra de Velvet Crush durante un par de canciones. También una Telecaster, pero Thinline, usó Gordon Gano con Violent Femmes. Le pegaba un montón.

Eso sí, no hubo nadie que tocara con las resultonas Danelectro, que fueron las grandes olvidadas del festival, igual que las acústicas.

mcguinnEl premio a la guitarra más fea, se la llevó Ciryl Jordan y su guitarra transparente, que pese a que la lleva usando toda la vida, nunca me ha gustado. Le siguió de cerca el cantante de Wildhearts con una guitarra negra horrenda, pero que no se identificar cual era (ni quiero, glub!!).

Y aunque no me quedé el Domingo (cada vez que me acuerdo me retuerzo de rabia) a ver a Roger McGuinn, le puedo ver claramente con su Rickenbacker de 12 cuerdas, la reina.

Vale, me estareis mirando raro en estos momentos, pero uno se fija en estas cosas, oye.