Bueno, pues ya he vuelto del Azkena. Sensaciones variadas. Ha habido conciertos muy buenos, buenos, regulares y directamente malos. Un poco de todo, como suele ser norma general en estos eventos con tantos grupos. Lo que sucede es que el año pasado fue muy bueno, demasiado perfecto, y el listón lo habían puesto muy alto, con lo que ha habido una sensación general de desilusión. Pero con el tiempo y la perspectiva, ganará puntos.

Lo mejor para mí (en lo musical), Matthew Sweet y Violent Femmes. Matthew Sweet, porque dió una lección de como ser un grande de forma modesta y dando lo que realmente importa: canciones. Tocó acompañado de esa pedazo de banda que son Velvet Crush, haciendo de una especie de Crazy Horse, y que incluso tocaron un par de canciones suyas por sorpresa que me volvieron loco. Demostró que es el auténtico rey del power pop de los últimos 15 años. Encima, horas antes había tenido el lujazo de conocerle en persona y eso ya fue el colmo para mí.

Violent Femmes la verdad es que lo tenian fácil. Con ese primer disco, que sigue sonando como si hubiera salido antes de ayer, a poco que lo interpretaran decentemente iban a darnos satisfacciones. Pero es que no se quedaron ahí. Es que se salieron literalmente!!! Yo estuve la hora y media con la boca abierta. Nunca les había visto y me impresionaron cantidad. Los tres en línea, el batería acrobático, Gordon Gano sin despeinarse pero interpretando todo a la perfección, y el bajo como instrumento protagonista. Increible. Y eso que no les tenía apuntados como imprescindibles.

radiobirdmanazkena Estos eran los muy buenos. Luego cosas buenas, pues Radio Birdman (en la foto), Turbonegro, MC5, Mark Lanegan...Ryan Adams fue el negativo de Matthew Sweet. Empezó dando un concierto precioso hasta que se le fue la olla. No se si fue porque tenía al público entregado y quería hostilidad, o que oyó algo que no le gustó y se cabreó, el caso es que se desconcentró, perdió los papeles, y echó el concierto a perder. A algunos grupos no llegué a verlos. El Viernes porque salí tarde de Madrid, y el Sábado porque hay que comer! (vaya horarios).

Lo peor de verdad fue Ciryl Jordan. Una decepción. No me gusta hablar de cosas negativamente, así que solo mostrar mi desilusión y ya está. Para qué cebarse.

La organización muy bien, aunque bueno, han tenido cosillas semanas atrás que ya ha puesto a la gente con la mosca detrás de la oreja. Pero vamos, es un festival muy "cómodo", dentro de lo que cabe, muy bien montado (diria que el mejor de España hoy en día en cuanto a organización) y con el gusto musical más aproximado al mio.

Aún así ando cada vez más cansado de los festivales. Sigo pensando lo mismo que en mi post de hace unas semanas. Quiero que vuelva a estar el centro de la actividad musical en las salas, donde puedas disfrutar completamente de lo que es un concierto. El dinero lo tienen los festivales, y así es imposible hoy en día ver a un grande en una sala. Y creo que están cargándose muchas cosas.