chadjeremy
Hoy ya me he terminado por llevar auriculares y discos al trabajo, porque es difícil concentrarte escuchando Siglo XXI por las mañanas. Yo por lo menos no puedo, sobretodo con ese horrible contestador. Así que como es más fácil ponerme a mí mi propia música que convencer a los demás de que lo cambien, pues hoy ha empezado mi autismo en el tajo.

Para empezar la mañana en plan tranquilo y porque ultimamente, como también habreis notado por los discos que comento estas semanas, tiro por las cosas más amables, me he llevado el Distant Shores de Chad and Jeremy.

Cuando te pones este disco, te trasladas directamente a las playas de California bajo un sol de justicia y oliendo a crema bronceadora. Pero hay algo que no encaja, y es que este dúo era inglés, y hasta este momento, 1966, su carrera había ido por los rumbos del beat y el pop de consumo más de moda en Londres. Por lo que se ve (tampoco controlo en exceso su carrera) en este punto, se fueron a EEUU, descubrieron a Brian Wilson y compañía y sacaron un disco que evoca a la perfección los sonidos que salian de Los Angeles en esa época.

De todas formas, la producción no es tan recargada como los discos de Sunshine pop americanos y suenan como si Simon y Garfunkel se colocaran el bañador y se fueran a la playa. De hecho, versionean Homeward Bound.

youareshe
Me parece una maravilla de disco, desde la canción que le da título, hasta la escalofriante When your love has gone, pasando por Everyone's Gone to the Moon o You are she. Ideal para veranos en la ciudad.

Como he dicho antes, este fue el disco del "cambio" para ellos, y hacia no se muy bien qué, porque tengo los dos discos siguientes (Of Cabbages and Kings y The Ark) y, si bien merecen la pena, se les va un poco la olla y no saben plasmar bien las (confusas) ideas que debian tener en la cabeza, haciendo una especie folk-pop-psicodélico-progresivo (ya veis el cacao).

Recomiendo la magnífica reedición de Sundazed, en la que se incluyen unos excelentes Bonus Tracks, en los que se puede ver muy bien el paso de un sonido a otro, y que tiene cosas geniales, como la instrumental Wonderful Land, con una 12 cuerdas asombrosa.