Pues ya estoy de vuelta del Felipop. Este año ha sido tan bueno como los anteriores. Tan bueno, que me ha dejado tocado y me cuesta enlazar una palabra con otra!

Destaco sobretodo el concierto de The Shannons, a los que no había podido ver en directo aún, y que me encantaron. Biscuit también se salieron y le dieron la mala leche que necesita este festival para no resultar excesivamente ñoño. Junto a ellos, Les Phillipes completaron el trio de ases del festival.
felipop

Hubo una sorpresa buena y mala a la vez. La buena fue que tocaban los enormes Bronco Bullfrog, y la mala es que ese seria su último concierto. Es una pena que un grupazo como este se separe, pero estamos hartos de ver como la suerte da la espalda a los grupos que realmente valen la pena y sonrie a los mediocres. Tendrá razón mi amigo Pepe Kubrick en aquello de que el pop es de perdedores. Siempre me pareció exagerado, pero no paro de ver ejemplos, tanto de ahora, como de hace 40 años. Pero bueno, nos dejan 4 discazos para no olvidarlos y un buen puñado de conciertazos como el del Viernes.

Por lo demás, el ambientazo de siempre, los momentos inolvidables de escuchar canciones mágicas en un lugar mágico, como es A Hortiña, y esa sensación de felicidad que te llena los 4 días que pasé allí.

Algo inunda Limodre esos días y hay que estar allí para sentirlo. No es un festival tal como lo tenemos en la cabeza. La gente no hace miles de kilómetros simplemente por los grupos, como pasa en otros. Más que nada, porque tampoco hay grandes nombres, si no que se busca algo más. Es la música por la música, sin más.