Bueno, pues se va por fin este maldito 2005 (y que no vuelva) y con el cambio de año, se queman etapas, se hacen nuevas promesas para el año que empieza e inevitablemente se realizan cambios en tu vida, para bien o para mal...hasta la siguiente nochevieja, no lo sabrás.
El caso es que tras mucho meditarlo, PepSounds va a tomarse un descanso, no se de cuanta duración, si por un tiempo o para siempre. De un tiempo a esta parte, siento que ya no puedo con esto. Tras más de año y medio, al final sientes una especie de responsabilidad con la gente que lo lee, y ésta implica que las cosas publicadas mantengan un nivel mínimo, tanto de periodicidad, como de calidad. Y hoy por hoy, no soy capaz de mantener las dos cosas, estoy agotado en cuanto a ideas y no me siento con capacidad de seguir adelante.
Cuando empecé con esto, desde un principio me lo intenté plantear no como un blog, tal como se entiende normalmente, si no como una nueva forma de ver el tradicional fanzine. Cada post queria que fuera como un artículo que por sí solo llenara al lector como lo hacian los fanzines tradicionales. Pero subestimé el asunto. Y es que, un fanzine de estas características es mucho trabajo para una sola persona. He pensado estos días en ampliarlo para que sea llevado por más gente, pero ya no seria PepSounds. Ahora mismo hay por ahí cosas más frescas, interesantes y yo, sinceramente, estoy hasta cansado de leerme a mí mismo.
En fin, dentro de lo que cabe, creo que ha durado bastante más que la vida media de cualquier fanzine tradicional en papel, y ya vendrán nuevas etapas continuando esto, o de cualquier otra forma.
Os deseo a todos lo mejor para este 2006, que compreis y escucheis muchos discos, que descubrais muchas canciones y que veais a todos los grupos que os gustan en conciertos, que espero que siga habiendo muchos. Yo termino el año con una par de canciones que he descubierto hoy mismo, On my mind de Marine Girls y I couldn't help but cry de Dan Kelleher, dos pequeñas joyas de la nueva ola inglesa que me han alegrado la tarde.
Dejo una foto que tiene muchísimo valor simbólico y que he pillado de las preciosas galerias de la página de Bomp. Se trata de un Greg Shaw en el 65, con 16 o 17 años, imprimiendo su Mojo Navigator, fanzine pionero donde los haya.
Muchas gracias a todos por estar ahí todo este tiempo, y gracias infinitas a La Coctelera. Hasta luego!!

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Hoy venía pensando en el metro acerca de lo obsesionados que estamos con el concepto de LP. Hemos llegado a un punto, en el cual no podemos concebir un grupo o un artista sin asociarlo con un disco. Aparece un grupo nuevo, y automaticamente pensamos en cuándo sacará un LP, o juzgamos a las bandas exclusivamente por sus "discos grandes". Me hacen gracia, aunque yo caigo siempre en el juego, esas frases tipo "el disco es una basura, solo vale la pena una canción", o "es un grupo de una sola canción". Esas "one-hit bands".
Todo esto es por el entorno en el que se nos ha educado musicalmente, un mundo orientado al LP como unidad musical. Pero esto es del todo artificial. Lo importante es la canción. Eso es lo que realmente nos termina emocionando, y lo que al final se valora de alguien. Así nació la música popular y así siguió hasta que apareció la gente que te vendía lo "conceptual", o lo típico de "el LP este hay que verlo como un todo", o "se trata más bien de crear una atmósfera". Anda ya! Vale que muchas veces es así, pero sin canciones, no son más que maquillaje de falta de contenido. Un LP, siempre fue una colección de canciones, y la unidad mínima siempre fue el single, pese a que la industria intentara, con éxito, cambiar el mercado.
Y suelto todo este rollo, porque hoy me he dado cuenta de lo mucho que te puede aportar, decir y emocionar una simple canción. Aislada de su entorno, de si el LP fue bueno o malo, de si el resto de su carrera merece la pena, o de si tiene un mensaje. Me da exactamente igual. Me importa el single, o la canción, qué mas da, eso es lo que a la larga valoro. Y una de esas canciones cuyo valor intrínseco es ella misma, es Lovin' you ain't easy del canadiense Michel Pagliaro. Un single editado en 1971, y a la que vuelvo repetidamente de vez en cuando, como un eterno retorno.
Este hombre tuvo una extensa carrera desde los 60, cantando en francés e inglés, y con este tema tuvo uno de sus mayores éxitos, tanto en Canadá, como en Inglaterra, donde fue editado por Pye. Y no se mucho más de él, pero da igual, porque esta es LA canción. Un tema que nunca me canso de escuchar, de esos que tienen lo que hay que tener para ser himnos.
Para quien no la haya escuchado, las coordenadas están claras: en el medio de Badfinger, Raspberries y Big Star. Sin duda, está a la altura de Baby Blue, de I wanna be with you y de September Gurls. Aunque, viendo el año y contexto, yo creo que de quien está más cerca es de Badfinger, y es otra de esas piezas de power pop primigenio, uniendo la más bonita de las melodías con guitarrazos.
Lovin' you ain't easy es de mis canciones favoritas, de esas que te hacen compañía y nunca te defraudan cuando se te pasa por la cabeza ponerlas. Una canción que vale por cientos de LP's porque, al fin y al cabo, son las canciones las que mandan en esto, y ¿para qué rellenar con 12 temas mediocres un LP, simplemente para poder editar una maravilla como esta? Saca un single! (Obviamente, soy contradictorio).
Pues no, no es nada fácil señor Pagliaro. Qué grandes son este tipo de canciones:
Hitchin' a ride if you want to.
Do anything you wanna do.
Just keep ridin' your way.
Takin' what you want to.
'Long as I can hear from you.
Just be mindin' your way.
Just be mindin' your way.
Just be mindin' your way.
Lovin' you ain't so easy.
Would never try to please me.
But I've got time anyway.
I've got time anyway.
But you know what to know to do it,
and nobody, nobody knows but it's you
who, who, woa, woa, oh, baby,
why do I keep talkin' to you?
Keep talkin' to you.
I guess I must be crazy.
Still I feel you move me.
But this is all I can say.
Hitchin' a ride if you want to.
Do anything you wanna do.
Just keep ridin' your way.
Just keep riding your way.
But you know what to know to do it.
And nobody, nobody knows but it's you.
who, who, woa, woa, oh, baby
why do I keep talkin' to you ... ?
keep talkin' to you ....
keep talkin' to you.
El próximo Sábado, en el Gruta 77 de Madrid, se celebrará un concierto-homenaje a Paquito Bendito. Si alguien quiere asistir, las entradas están disponibles en el propio Gruta 77 y en el bar Morgenstern. La entrada tendrá el precio simbólico de 5 euros y vendrá acompañada de un 7'' editado para la ocasión.
Tras un espléndido Funtastic Dracula Carnival, que nos hizo pasar un puente inolvidable, fui anoche al concierto de Teenage Fanclub y Go-Betweens dentro de la historia esta del Wintercase, que no me gusta nada. No me gusta, porque los grupos tocan poquísimo, y lo de anoche de Teenage Fanclub fue lamentable, cortándolos cuando solo llevaban 1 canción de bis, después de más de 2 años desde la última vez que vinieron de gira. Si es así, por favor, que dejen que los grupos hagan sus giras como toda la vida.
Bueno, aparte de esto, dos grandes conciertos. El de Go-Betweens el mejor de los 3 que les he visto, y el de Teenage Fanclub, pues como siempre arrolladores. Pese al sonido algo deficiente y el poco tiempo que pudieron tocar, volvieron a demostrar que juegan en la liga de los grandes. Las nuevas canciones en directo encajaron a la perfección, y ganaron en grandeza. Ya tenemos nuevos temas clásicos. Y es que hay que darse cuenta que estamos viendo a los Byrds de nuestro tiempo. En fin, no voy a volver sobre mi teoria, jeje.
El caso es que más que hablar del concierto en sí, que después de ver muchos de Teenage Fanclub siempre se cae en la reiteración de adjetivos, queria hablar de George Borowski, el roadie de Teenage Fanclub desde hace años. Si alguna vez habeis ido a un concierto de los escoceses, fijo que habeis visto a este señor, con su melena blanca y su eterna sonrisa, afinando los instrumentos antes y durante la actuación. Y es que te fijas en él por narices, porque desprende un aura de gentleman que capta tu atención en seguida.
Mientras los roadies siempre van de un lado para otro del escenario con prisas, tensión y cara de preocupación, el bueno de George se desliza por el entablado despacio, tranquilo, y sobretodo siempre con una sonrisa para todos los fans que se ha ganado entre los seguidores de TFC. Durante el concierto, siempre se le ve a un lado, liándose su tabaco, cantando las canciones y, pese a los cientos de conciertos que llevará al año, disfrutando de los temas. Derrocha tanto carisma, que puede ser considerado sin duda alguna el quinto Teenage Fanclub.
Hace dos años, en el festival Azkena, mi amigo Angel Kaplan y yo, en un arranque de fanatismo un poco exagerado, nos plantamos en la valla del escenario 1 hora antes de que comenzara el concierto para aberrar un poco a Norman Blake durante la actuación. El caso, es que con la tonteria nos tragamos toda la prueba de sonido. Y allí que sale el gran George a probar guitarras y se pone a tocar canciones suyas, y encima muy buenas, por cierto. Nos quedamos un poco alucinados y llegamos a la conclusión de que aquel tio definitivamente no era un roadie al uso, y que debia ser "alguien".
Fue Angel el que investigando descubrió quien era. George Borowski era un guitarrista casi mítico en Inglaterra, con una carrera de más de 30 años a sus espaldas, varios discos editados y lo mejor de todo, es el
"Guitar George" que aparece en la letra de Sultans of Swing de Dire Straits. En esta entrevista que le hace Rafa Skam se puede conocer algo más de su vida, que viéndole, tiene que ser de lo más interesante.
En fin, es un tipo que, al igual que los propios Teenage Fanclub, me resultan entrañables y que cada vez que les ves encima del escenario, parece que son parte de tu familia y que les conoces de toda la vida. Te dan ganas de irte con ellos de juerga o, mejor aún, acompañarles en su gira. Daria lo que fuera por ello, la verdad. No os los perdais.
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Check out Guitar George, he knows all the chords
Mind, he's strictly rhythm, he doesn't want to make it cry or sing
Yes, and an old guitar is all he can afford
When he gets up under the lights to play his thing
Foto de abajo, Rafa Skam
Anoche se fue para siempre Kike Turmix, una de las personas más grandes que ha tenido la escena rock en este país. Es difícil no caer en tópicos al hablar de él, ya que él mismo se puede decir que era un tópico, una persona que dió su vida entera por lo que más amaba. Su vida era el rock, como afirma él mismo en este vídeo, que emociona al verlo a toro pasado.
Y puede que eso de que "su vida era el rock" quede a frase hecha, pero es que era tal cual. Durante toda su existencia, vivió intensamente en lo que creia, ya sea como frontman de los Pleasure Fuckers, de los que todo aficionado al punkrock sabe lo que significan, ya sea al frente de su sello Safety Pin, como promotor de cientos de conciertos, gracias a los cuales vimos a cantidad de bandas, como pinchadiscos en cualquier bar (ahora mismo tengo delante las tarjetas de visitas que repartia "pinchadiscos, que no DJ"), o escribiendo en cualquier revista.
Madrid y Malasaña, su casa, se han quedado huérfanos sin Kike Turmix. Él era Malasaña, y Malasaña no se puede entender sin él. Es difícil hacerse a la idea de que no volveremos a girar una esquina y nos vamos a encontrar con su oronda figura, (qué coño, era "El Gordo") su tatuaje de Little Richard y su maleta de discos (que probablemente llevaria otro...), mientras nos soltaba un chiste malo, o una rima con algún número.
En lo personal admiraba mucho a Kike. No era un ejemplo a seguir en muchas cosas, y todo el mundo sabía de sus "defectos". Pero Kike era un tio Grande para bien y para mal, y hasta sus enemigos más acérrimos hoy sentirán su desaparición. Y de poca gente se puede decir eso. Kike creia en sus ideas, y era coherente hasta las últimas consecuencias, pero de verdad.
Todos tenemos cientos de anécdotas y recuerdos suyos. Recuerdo una pinchada suya gloriosa en el No Fun hace años, donde se tiró 2 horas poniendo versiones de los Beatles, le recuerdo en una silla al borde del escenario disfrutando como un enano viendo a Love en Bilbao, dándome la brasa mientras pinchaba en el Freaks, con sus últimas adquisiciones en vinilo (rabiaba cuando le decias que ya lo tenias), o intentándote colar cualquier disco como si fuera lo más, y llegar a casa y ser un timo...
Recuerdo hace dos años, en la Feria del disco, mientras yo curraba y él trapicheaba por los puestos todos los días, competiamos por encontrar "El extraño del pelo largo" y en uno de los puestos se encontró con unos singles que llevaba su firma. Me contó su historia, resulta que a principios de los 70 pinchando en un güateque en Bilbao, discutió con los dueños de la casa (que raro :P) y le echaron a patadas quedándose sus discos...pues eran esos que aparecieron en la feria 30 años después!
En fin, mil historias. Personas como Kike son difíciles de sustituir, son personas especiales, la antítesis del uniformismo y la mediocridad que reina en nuestros días. Kike era especial te gustara o no y así se definia a sí mismo en el fanzine de El Beasto. Si no fueses músico serías: Rico, pero no feliz.
Hoy en el velatorio viendo como se había decorado su ataud, imagen que emocionaba sobretodo escuchando a los RAMONES a todo volumen en la sala del Tanatorio, y se veia correr la cerveza en un bar improvisado en una esquina, se veia porqué Kike era especial. Porque la vida no consiste en seguir unas reglas, la vida es algo muy preciado para desperdiciarla de esa manera, y en este caso más que nunca se puede aplicar lo de "que le quiten lo bailao". Ha vivido como ha querido, y en ese sentido, espero que se haya ido feliz y orgulloso.
Guardo como oro en paño una joya que me regaló por mi cumpleaños hace 2 años, y que siempre que lo pinche estará sonando para él. Porque todos estamos en gratitud con él en mayor o menor medida, y porque al menos a todos nos ha hecho reir y disfrutar alguna vez, GRACIAS KIKE. Móntalas bien pardas con Paquito allá donde esteis.
Desde una vez que le ví cantándola, creo que con Bummer, esta canción siempre me ha recordado a él. Sonic Reducer de los Dead Boys, para tí Kike sonando a todo volumen:
I don't need anyone
Don't need no mom and dad
Don't need no pretty face
Don't need no human race
I got some news for you
Don't even need you too
I got my devil machine
Got my electronic dream
Sonic reducer
Ain't no loser
I'm a sonic reducer
Ain't no loser
People out on the streets
They don't know who I am
I watch them from my room
They all just pass me by
But I'm not just anyone
Said I'm not just anyone
I got my devil machine
Got my electronic dream
Sonic reducer
Ain't no loser
I'm a sonic reducer
Ain't no loser
I'll be a pharaoh soon
Rule from some golden tomb
Things will be different then
The sun will rise from here
Then I'll be ten feet tall
And you'll be nothing at all
Sonic reducer
Ain't no loser
I'm a sonic reducer
Ain't no loser
Genial el post de Iván en los blogs de PopMadrid (muy recomendables) sobre el mundo de las hojas promocionales.
Nadie nace sabiendo, es un hecho. Por mucho que dediques tu vida a investigar y rebuscar nuevas bandas, nuevos sonidos y a quitarte prejuicios de encima, siempre hay alguien en tu vida que actua de catalizador y de iniciador de ese gusanillo que sentimos todos en cierto momento. Para muchos es un hermano mayor, un padre y sobretodo amigos ya "iniciados".
En mi caso concreto, pues no tuve a alguien así al principio. Ese gusanillo salió solo, como de la nada, y solo la radio hacia de guía, para bien o para mal. La verdad es que actué practicamente como autodidacta durante muchos años, cosa que lo único que hizo fue llenarme de prejuicios y pensamientos tontos. Realmente, no fue hasta hace unos años, cuando conocí a gente mayor que yo, con mucho conocimiento encima, y que me abrieron los oidos hacia un montón de discos, épocas y estilos que desconocia. Y ya fue mi perdición, claro. Yo creo que ellos ya saben quienes son.
La labor de esa gente que te guía y te descubre cosas es fundamental, y hay que reconocerlo como tal. También los amigos que descubren e indagan a la vez que tu, y con los que se produce esa colaboración intercambiando información. Por ejemplo, en una tarde de discos, en la que se puede aprender más que 1 mes escuchando la radio. Sin toda esta gente, tu círculo con el que compartes tu vida musical, uno se quedaria estancado, y terminaria aburrido, sin más remedio, de la música que escucha, entonando la famosa frase de "dejo el rock".
Todo esto viene, a que no comprendo a la gente que va de "ego-gurú", como si hubieran aprendido todo ellos solos y como si se hubieran hecho a ellos mismos, cuando estoy convencido que todos, desde el editor de revista hasta el músico más consagrado, hemos tenido a ese "ángel de la guarda" musical que nos guió, por lo menos, cuando nos internábamos en este mundo. Yo sigo teniéndolos, y sin ellos todo seria más difícil. Incluso gente que no conoces personalmente, pero sabes que siempre están ahí con un programa de radio, un fanzine o una pinchada.
Por mi parte doy gracias a toda la gente que me descubre cosas día a día, y lo hago con Thank you friends de Big Star. Por cierto, tengo el disco nuevo y apenas lo he escuchado. De lo que oí algunas canciones muy bien, y otras no tanto...a ver si lo escucho con atención y lo comento.
Bueno, ya de vuelta de estas largas vacaciones físicas y virtuales, que también necesitaba un parón para tomar respiro. Espero que quede alguien al otro lado esperando que esto se actualice.
Han sido unas vacaciones muy intensas en lo musical, tanto en el Yeyé en Gijón, como en el imprescindible Felipop, que este año ha celebrado una de las mejores ediciones de todos los que he estado por diversas circunstancias. El mejor momento del año, como viene siendo habitual, compartido con mucha gente a la que quiero y además esta edición aún más emocionante actuando en él. En fin, todos sabeis lo que significa el Felipop y la gente que acude, y quien no lo conozca debería acercarse algún año. Es un auténtico oasis en este mundo en todos los sentidos. Hay que aprovecharlo mientras siga existiendo.
Y un disco que he escuchado mucho en estas vacaciones y que encaja perfectamente en el espíritu Felipop es el primer EP de The Three O'Clock, Baroque Hoedown, de 1982. Bueno, en realidad lo tengo incluido en un recopilatorio que me grabó mi amigo Angel Kaplan de grupos del Paisley Underground, del que ya hablamos en una ocasión creo recordar: una corriente revivalista de los sonidos psicodélicos de los 60, que se dió en los primeros 80 en California. Three O'Clock es uno de los grupos insignias de aquel variopinto movimiento y tienen canciones que acompañan un verano perfectamente.
Sus cuatro canciones son cuatro joyas de pop rebosante de clase, con un cocktail de psicodelia, folk-rock y garage de base, pero que tiene ese sonido personal ochentero que le daban estas bandas (muy parecido a los primeros REM, para hacerse una idea) y que hace que no suene apenas revivalista (cosa que perfeccionaron Game Theory, por cierto, que siguen sorprendiéndome según pillo cosas suyas).
With a Cantaloupe Girlfriend, I Go Wild, Marjorie tells me y As real as real son los títulos de estas canciones que, junto a una facilona versión farfisera del Sorry de los Easybeats que empaña un poco el disco, gustarán por ejemplo a fans del colectivo Elephant 6, sobretodo por lo cercano del concepto, del que yo creo que estas bandas son un claro antecedente.
No he podido escuchar nada más de ellos, porque no parece que sea fácil encontrarlo. Confio en la generosidad de mi amigo Ángel para saciar mis ganas de más canciones suyas, jeje. El caso es que bien vale la pena rebuscar por ahí para encontrar por lo menos este EP. Seguro que hay gente por aquí que puede aportar más sobre ellos...así que bienvenido sea!
