De vuelta del Purple, aún no he tenido tiempo de recuperarme de 5 días inolvidables en León. Mil gracias a los organizadores por hacer posible todo. Muchos y buenos grupos y grandes noches de baile me han dejado agotado. Creo que Undertones ganaron el premio al mejor grupo del festival. Cómo siguen sonando, y con un cantante que a la segunda canción te olvidas que no es Feargal Sharkey. Muy grandes.
Una de los platos fuertes iba a ser la actuación de los Zombies, o bueno, Colin Blunstone y Rod Argent. Yo ya no me fio ni un pelo de estas reuniones y acudía sin expectativas. Como mitómano que soy, con verlos tenia suficiente, y eso ya lo había conseguido por la tarde, cruzándome con ellos en el ascensor del hotel. Pero bueno, aunque fue una actuación muy irregular, las 6 o 7 que tocaron del repertorio de los Zombies a mí me emocionaron y mucho. Colin Blunstone sigue teniendo una de las mejores voces de la historia y, excepto el solo de guitarra de She's not there, que era para meter entre rejas al guitarrista, el resto de interpretaciones eran más que dignas, con un A rose for Emily, Summertime o Time of the season a la altura. Otra cosa es que desvariaran cosa mala el resto del concierto pero, ¿qué esperamos?
Lo que más me chocó es que, pese a que de Argent si tocaron, ignoraron completamente la carrera en solitario de Colin Blunstone, cosa que me jorobó bastante. Solo tengo los dos primeros discos, y me parecen soberbios, sobretodo este primero, One Year, editado en 1971, bajo la producción de dos Zombies, Rod Argent y Chris White.
Tras la disolución de los Zombies en el 68, su trabajo en una compañía de seguros, y la vuelta a la música con el pseudónimo de Neil McCarthur, Blunstone se decidió a grabar este LP entre Junio del 70 y Junio del 71, de ahí el título. En un principio tuvo como banda a los propios Argent, pero la segunda parte de las sesiones tuvieron como acompañamiento arreglos de cuerda. De ahí un disco como con dos caras. Una más pop, con banda, y otra más "barroca", por decirlo de alguna manera, pero realmente emocionante.
El lado pop deslumbra con She loves the way they love her, una canción rescatada de la última época de los Zombies y que podía haber sido perfectamente su última gran canción. Perfección pop como solo sabian hacer ellos. Mary Won't You Warm My Bed, un tema del genial Mike D'Abo, es otro de los temas animados del disco, pero es Caroline Goodbye mi canción favorita de las acompañadas por banda. El comienzo de la canción con Blunstone practicamente susurrando es un momento único. La canción es una joya, y está compuesta por el propio Blunstone, que pese a su poca aportación al repertorio Zombie, aquí se destapa como un gran compositor. El solo con guitarra española, glorioso.
Pero el lado que más domina es el otro, el instrospectivo con el colchón de cuerdas de fondo. Un lado más triste y reflexivo que inicia con Misty Roses de Tim Hardin, quien si no. Una versión que supera a la original, y que parece hecha a medida para esa voz única. Smokey day suena casi dramática, con la voz doblada, y Though you are far away te la puedes imaginar a capella, como si de The way I feel inside se tratara. Her song estremece nada más empezar, y pasa por ser una de las canciones de amor más bonitas que se han hecho nunca.
I can't live without you es la que menos me gusta del disco, pero Let me come closer to you en seguida la borra de la mente, y es que hoy la he escuchado diez veces por lo menos. Ha sido mi favorita de la tarde. Para terminar, Say you don't mind, una versión de Denny Laine, y preciosa también.
Diez canciones que son diez joyas. Un disco dominado por la voz. Una voz que no admite comparaciones con ninguna otra de la historia del rock. El otro día en el concierto lo pude comprobar. Une el susurro con la intensidad, los bajos más plácidos con los agudos más inalcanzables, todo con una facilidad asombrosa. Un genio.
Un disco que me trae muchos recuerdos, buenos y malos a la vez, y que no suelo ponerme mucho de un tiempo a esta parte, pero que hoy he decidido escuchar para seguir creyendo en Colin Blunstone y los Zombies. Me lo descubrió Àngel Maeztu hace años ya, y bendito aquel día, sí señor. Imprescindible.
Categoría: Discos
Por fin pude ver el Sábado No Direction Home, la película documental que Martin Scorsese ha rodado sobre Bob Dylan. Desde que ví las primeras imágenes este verano, no dejaba de contar los días hasta que saliera en DVD y, tras meses esperando ansiosamente, me senté el Sábado por la tarde a verla, sabiendo que me esperaban 3 horas y media por delante de puro disfrute.
Y bueno, qué decir. Para todo aquel minimamente interesado en Dylan, la película es una gozada. Imágenes poco vistas, mezcladas con algunas ya conocidas gracias a los pioneros Don't look back o Eat the document de D.A. Pennebaker, hacen que abras los ojos, hasta donde ya no dan más de sí, para degustar cada fotograma que aparece por el televisor. Sencillamente espectacular desde el punto de vista visual. No quiero desgranar lo que hay dentro para el que no lo haya visto, pero momentos como el de Dylan aporreando con la mano derecha el piano, mientras con la izquierda levantada interpreta con una rabia impresionante The Ballad of a Thin man, son de los momentos más grandes que servidor ha podido presenciar nunca. Y como este, hay al menos quince o veinte momentos, que engrandecen aún más la figura de Dylan.
No entiendo de cine como para juzgar si el documental es bueno, está bien montado o el hilo es el correcto. Solo se, que se sentó mi padre a mi lado a verlo, y él, sin importarle un pimiento Dylan, aguantó las más de 3 horas siguiéndolo atentamente. La razón principal, pues probablemente porque Scorsese ha sabido qué resaltar y por dónde llevar el asunto para que enganche, y quieras saber como termina la historia. A su favor, pues por ejemplo contar con los testimonios de casi todo el mundo que tenía algo que decir, incluso las declaraciones del fallecido Allen Ginsberg, obviamente rescatadas de archivo. Pero para mí, las palabras más impactantes, importantes y sinceras del documental, son las del propio Dylan desde la distancia. Si ya me pareció lúcido en la autobiografía, aquí me parece casi hasta modesto, y sobretodo sincero, cosa que se agradece viniendo de una persona como él.
Sin embargo, tengo dos peros. Uno, sobretodo en la primera parte, que redunda una y otra vez sobre ciertos aspectos, y deja en el tintero otras muchas cosas. En plan puntilloso, por ejemplo, como bien resalta Unterberger en Turn! Turn! Turn!, no nombran el LP Another Side of Bob Dylan, quizá el más importante en ese cambio de orientación en cuanto a temática, aunque no sea eléctrico, al ser el primer LP en el que apenas hay canciones "protesta", por no decir ninguna. Como este, muchos pequeños detalles, que hacen que el documental no sea tan riguroso como un buen libro, y parezca más hecho para, digamos, todos los públicos. Hecho más vistoso se puede decir.
Y esto último se ve claramente al ver como se le trata a Dylan de una manera demasiado amable. Apenas se muestran sus aspectos negativos que sí aparecen en sus biografias, que son muchos. Practicamente, no es crítica con él, y un buen documental, para ser riguroso, creo que debe abordar ambos lados del mito. Sale muy bien parado, y huele un poco a lavado de imagen.
Pero en definitiva, es una película a ver. El que sea seguidor, va a disfrutar sin parar con momentos míticos, no voy a destriparlos, y el que la vea solo por curiosidad, una de dos, o termina y sale disparado a hacerse con sus discos, o le termina de pillar mania. Eso sí, 3 horas y media de subtítulos, marean y mucho. A quien domine la lengua inglesa, le recomiendo que desactive los subtítulos.
Yo, después de verla, me reafirmo en lo que siempre he pensado, que el Dylan del 66 es algo de lo más grande que ha existido nunca. La clase, la rabia, la personalidad necesaria para ir siempre a contracorriente, y todo lo que emanaba y transmitía en esa época, se deja ver claramente en las imágenes de este documental. Ya no cabe ninguna duda.
Llevaba tiempo detrás de él, y por fin el otro día me hice con el primer LP de New Riders of the Purple Sage, un disco que me recomendaron hace bastante, no encontraba y que una vez he oido, no me ha defraudado lo más mínimo. De lo que conozco, es uno de los mejores LPs de country-rock fuera del universo Parsons sin duda alguna.
Esta banda, contado un poco por encima (tampoco conozco demasiado del tema, que es complejillo), fue formada un poco como divertimento por un personaje llamado John Dawson, conocido como "Marmaduke", cargado de buenísimas canciones, y por Jerry Garcia, líder de Grateful Dead, y con ganas de practicar con su pedal steel. Poco a poco se les fue uniendo gente, Dave Nelson, Dave Torbert y Spencer Dryden de Jefferson Airplane, y para Septiembre del 71 graban este disco para Columbia.
Un LP repleto de inspiración y de esa atmósfera tan especial que se respira en los discos del género de esta época. Indudablemente, los Flying Burrito
Brothers sobrevuelan cada surco, y se nota, como en la ácida Dirty Business y su fuzz-slide, o simplemente en la voz de Dawson, que recuerda en muchos momentos al mejor Parsons.
En general todo el disco es una pasada, pero trae algunas canciones especialmente buenas, como All I ever wanted, que debería ser todo un estándar, como puede serlo Love Hurts o Hot Burrito #1, la jipiosa Lost Lonely Eagle, que me recuerda mucho al Gene Clark más conmovedor o Portland Woman, que es la que más me enganchó al principio.
En realidad es un disco donde no hay canción mala, porque el comienzo con I don't know you y Whatcha gonna do me parece glorioso. El lado más plácido, que domina todo el disco, se rompe
en la más clásica Glendale train y en la final Louisiana lady, que tambien recuerda mucho a los Burrito Bros y tiene un estribillo que me encanta.
A todo aquel que le gusten estos tipos de sonidos, debe ir de cabeza a por este disco. Yo he tardado demasiado en escucharlo porque no había quien lo viera en tiendas. Es un grupo con muchos discos en los 70 (apostaria a que no con tanta calidad como este, no se...) que se ven bastante, pero este en concreto me ha costado verlo. Pero vamos, haceos con él como sea, que merece muchísimo la pena. La portada es fea, lo se, parece de los 80, pero no os fieis (la foto de la contraportada anula toda opinión negativa). Yo llevo unas semanas que no oigo otra cosa! Ya digo que del resto de discografía, no respondo...
Un buen día, unos amigos mayores que tú hablan de un grupo que solo conoces de oidas, de algún recopilatorio y poco más. Hablan de su primer disco como una joya, como algo que les marcó de por vida y con una emoción inusitada. Pasa el tiempo, y sigues oyendo hablar de ese disco, en internet y en charlas en los bares. Te empieza a picar la curiosidad, y vas a las tiendas inocentemente con la intención de comprarlo. Pero mala suerte, no está reeditado, y las copias originales se venden avispadamente a precio de oro.
Un amigo te lo graba, bajado de internet, con un sonido algo malo, y con saltos, pero descubres un disco anómalo, raro, con sonidos que te son de sobra familiares, pero que a la vez nunca has escuchado mezclados de esa manera. Te enganchas irremediablemente, y entras en un universo aparte, con referencias comunes y especiales. Un día entras en una tienda, y en el sótano ves la portada, te empieza a latir el corazón, lo coges y marca 15 euros. Ya lo tienes. El sonido sigue sin ser lo mejor del mundo, pero por fin puedes entender las cosas que no podias descifrar de las letras, y te quedas flipado con las fotos de la contraportada. Ya te han agarrado sin más remedio. Luego ves el vídeo en La Bola de Cristal babeando, la clase que se gastaban, lees entrevistas...Los Negativos y su Piknik Caleidoscópico no saldrán nunca de tu vida.
Más o menos, esa es la historia de mi relación con este disco que, tras casi 20 años de espera, por fin ha sido reeditado. Un disco que, guste o no, es todo un hito en el rock nacional. Un disco ingenioso, rebosante de ilusión, de ideas, un disco a contracorriente hecho por fanáticos de una época en toda su plenitud.
En Piknik Caleidoscópico las canciones tienen vida propia, su personalidad. Cada una transmite algo especial que la diferencia de las otras. Cada una sirve para un momento de tu vida, con letras surrealistas, imaginativas, pero cercanas. Canciones de una vida como Viaje al Norte que te acompañará en cualquier viaje de tu vida, también interior, Habitación realmente pequeña presente en todos esos momentos tumbado en tu cama escuchando discos entre cuatro paredes demasiado cercanas o Pasando el tiempo y Un día especial en cada comedura de cabeza con una chica.
Todos hemos tenido un Graduado en Underground o un Mágico Victor que nos alegra en esos días en que todo puede que vaya a peor, en cualquier Madalena Lisérgica de cualquier ciudad. Y ya que estamos, a todos nos gustaría entrar en El Club del cerdo violeta y oir al portero preguntarnos ¿Ha sido usted feliz?, raro porque nunca estuvimos allí. O irnos de Piknik, a ver las Cigarras Panameñas si nos da tiempo a pillar el tren (depende si el conductor se ha comido un pez).
Aunque no todo es alegre, y hay veces en que te das cuenta que en la vida no es fácil ser feliz, y que el arco iris solo sale después de llover. ¿Quien aplastó la mariposa?. Quizás el hombre que mide 2 pies, que se aparece a los internos del hospital, y cuya obsesión es amargarlos. ¿Es la psicoastenia? No soy yo! Bueno, siempre se puede atrapar a esa chica con tu red, como si fueramos Moscas y arañas y quedarte en tu habitación con paredes de topos blancos sobre fondo negro Haciendo surf en tu mente. Al final, Cansados y decaidos, con mitos de la era pop, apuestas y vuelves a perder, Stop!.
Y la música...sin duda, la producción más ingeniosa hecha nunca en este país. Pese a que el sonido final del disco no le hace justicia del todo, propongo a todo el mundo ponerse canción a canción a descubrir arreglos, ruidos, coros, percusiones...me parece una auténtica maravilla de la imaginación. Todo ello sobre el garage, los Byrds, los Beatles del Rubber Soul, la psicodelia...que difícil es transmitir las emociones de este disco, caray!
El caso es que por fin es accesible a todo el mundo, gracias a Mushroom Pillow, con un libreto precioso, que esta mañana ojeándolo en el metro me ponía los pelos de punta, ya que consigue representar visualmente esa personalidad de cada canción, además del emotivo texto de Kiko Amat. El sonido, pues bueno, de donde no hay no se puede sacar. La remasterización no ha solucionado demasiado los problemas de la masterización original. Yo creo que suena más o menos igual...
Como extras, las famosas maquetas, de las que tanto se ha hablado, y que bueno, a toro pasado, son versiones más crudas, más directas, pero qué quereis que os diga, yo me quedo con las versiones del disco porque son más ricas en todo. Aparte de esto, un par de videos, que son actuaciones en la televisión mezcladas con otras imágenes. Moscas y arañas ha quedado demasiado recargado de "iconos", pero Habitación realmente pequeña es una joya. Si ya la canción emociona por sí sola, escucharla con imágenes de las habitaciones de los propios protagonistas, pone los pelos como escarpias. Es bien bonito, y solo por esto bien vale hacerse con esta reedición si ya teneis el original.
Para terminar, digo sin ningún tipo de temor, que Piknik Caleidoscópico es el mejor disco de revival sesentero que se ha hecho nunca en el mundo entero. O qué pasa, ¿qué son mejores los discos de, qué se yo, los Chesterfield Kings? ni de coña. Ya hubieran querido todos esos grupos tener estas canciones, esta imaginación y este universo propio que crearon estos Barceloneses.
¿Cuánto tiempo vamos a emplear
simplemente en buscar
esas pequeñas cosas
que nos dan la felicidad?
Inolvidable el homenaje a Paquito de anoche. Salió todo a la perfección, se agotaron las entradas y fue tremendamente emotivo. La noche de ayer permanecerá en nuestro recuerdo por siempre y fijo que Paquito estaria
orgulloso de todos nosotros. Hubiera bailado como un poseso, que es de lo que se trataba.
Uno de los momentos más emocionantes para mí, fue cuando Los Chicos comenzaron su concierto con el Two for the price of one de Larry Williams y Johnny "Guitar" Watson, una de las canciones y discos favoritos de Paquito. Dos monstruos del R&B que unieron sus fuerzas en 1967 para editar este clásico discazo de soul bailongo en el sello Okeh.
No soy un experto en soul, y no puedo contar mucho acerca de este disco, solo que está lleno de temazos de ritmo "zapatillero" que hace que no puedas escucharlo sin marcarte un baile. Tres temas sobresalen sobre
todos, la ya nombrada Two for the price of one, Too Late, trepidante clasicazo del Northern Soul, y mi favorita A quitter never wins, otro quemapistas de los buenos.
Un disco que irradia una buena onda enorme, con todas las canciones cantadas a dúo entre estos dos miticazos, un poco a lo Sam and Dave. Realmente, fue una sorpresa escucharlo ayer, junto a otros temas que asocio a Paquito, como Abba, No puedo aguantar más, Out of our tree, cualquiera de los Sonics, que no pararon de sonar en toda la noche, Love has no time, y ese Demolición final que fue una auténtica locura.
Gracias a Álvaro, Moni y Blote que fueron los máximos artífices de que todo saliera tan bien, y de que Paquito recibiera el recuerdo que se merecía, enorme.
El momento otoñal de hoy es un disco entero. Tardaban en aparecer por aquí, pero más vale tarde que nunca. El disco en cuestión no es otro que How I long to feel that summer in my heart de los galeses Gorky's Zygotic Mynci, uno de los grupos contemporáneos, a mi parecer, más fundamentales. Un disco que es todo un uno, del que iba a separar alguna canción, pero me ha sido imposible.
Pese a la larguísima y brillante discografía de este grupo, desde que empezaran allá por el 92, este LP, editado en el 2001, es sin duda su punto culminante. Algunos dirán que es el mágico Barafundle, otros el Bwyd Time y otros el Spanish Dance Troupe, pero en mi opinión, este es su disco más equilibrado, sobrio y redondo, y eso, teniendo en cuenta el resto de su discografía, es mucho decir.
En este disco, dejan un poco la locura psicodélica, via Canterbury y Barrett, de sus comienzos, y abrazan el lado más campestre, tal como apuntaron en sus antecesores Spanish Dance Troupe y The Blue Trees. El resultado es uno de los discos más redondos de lo que llevamos de década. Si el otro día hablaba del primer disco de los Shins como algo especial y único, aquí tenemos otro buen ejemplo, y además muy cercano en filosofía a aquel.
Temas como Stood on gold, Where does yer go now, Christina, Let those blue skies o Her hair hangs long son auténticas joyas, arregladas al detalle, sutilmente, sin avasallar, guiadas por el omnipresente violín de Megan Childs. Algo que recuerda mucho al LP de Mellow Candle del que hablé hace mucho. Otros, como Dead Aid, These winds are in my heart o la propia How I long desarman a todo aquel que las escucha. Cuidado, que son peligrosas.
Gorky's Zygotic Mynci es un grupo único, que pese a la cantidad de años que llevan, y los grandísimos discos que han editado, siguen siendo reconocidos solo a cierto nivel, fundamentalmente minoritario. Como comentaba con Teenage Fanclub, los "Gorkys" son ya unos clásicos de nuestro tiempo, y tienen canciones en su haber que ya quisieran muchos de los nombres que inundan enciclopedias.
Y es que señores, Euros Childs es uno de los compositores más brillantes salidos de Gran Bretaña en los últimos 15 años, y hay que decirlo BIEN ALTO. Este disco es una verdadera obra maestra, que deberia estar en todas las estanterias para quien no lo tenga. Lo recomiendo enfervorizadamente. El siguiente y último hasta la fecha, Sleep/Holiday, es muy bueno, aunque no alcanza a este.
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Out here in the country
Where stars they shine
You can even take a walk by moonshine

Though I long to stay
I've just got to go
Where money is made
Cold winds blow
How I long to feel that Summer
In my heart
And the days were so long
And nothing could go wrong
With my heart
And the days were so long
And nothing could go wrong
With my heart
How I long to feel that Summer
In my heart
Una cinta de "varios" te puede descubrir muchas cosas. Una sola canción de un recopilatorio, te puede guiar hacia sitios donde no habías estado antes, o a conocer discos que probablemente en la vida habrías conocido. Es lo que me pasó una vez con una de las muchas cintas que me ha grabado mi amigo Edgar. Fue escuchar Wasted Years de Playmates y no pude parar hasta conseguir su LP, Long Sweet Dreams. Para hablar de esta joya de disco, nadie mejor que la persona que me lo descubrió, que amablemente me ha escrito lo que para él significa este disco:
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El otoño ha llegado y con él los altos y bajos de ánimo que acompañan a cada cambio climático. Es en esta época cuando hacemos examen sobre todo lo ocurrido en el curso pasado, nos planteamos nuevos retos y nos arrepentimos de cosas realizadas.
Desde hace muchos años ya, en este tiempo siempre suena en mi tocadiscos un plástico negro que, desde el instante en que entró por la puerta de casa de mis padres, se convirtió en un clásico. Un disco que para mi es un fiel reflejo de los desniveles vitales que sufrimos todos aquellos que somos demasiado”orgánicos”. Estoy hablando del álbum de los suecos Playmates titulado Long Sweet Dreams.
Editado por la independiente británica What Goes On Records en el año 86 (un año y una época en la que lo que imperaba eran los pelos cardados, los pantalones ceñidos y las botas de punta...), y grabado bajo la producción de los australianos Alan Thorne y Rob Younger, estos cinco muchachos parieron un disco lleno de melodías delirantes capaces de estremecer al más duro de corazón.
Canciones que te entristecen y te alegran una detrás de otra, bajo el sonido omnipresente de las guitarras de doce cuerdas, de los coros y de las voces dobladas. Un disco en el que se van sucediendo emociones positivas o negativas, en función del significado que cada uno de a sus canciones. Un disco con personalidad, con vida propia, con pasión, con dulzura, con amargor, con frío y con calor.
A nivel personal, en cada escucha me voy dejando llevar de la mano por cada una de ellas, con más o menos entereza, hasta llegar a su cara B y, concretamente, al tema titulado Wasted Years, una canción que me deshace por completo, hace que afloren mis miserias y que llore me ahogue y desahogue, y vuelva a resurgir como el Ave Fénix.Una poesía que brilla con luz propia sobre el resto de las otras siete que componen este disco, y que te hará llegar al cielo si eres de los que despegan de la tierra y se imaginan un mundo paralelo a su medida, rodeado de quien/es quieren y haciendo lo que quieren. Sí, sé que suena a tópico hippie pero es lo que me transmite, y tal como lo siento os lo cuento sin vergüenza ni miedo al ridículo, ya que cualquier persona con un mínimo de sensibilidad caerá rendido ante este pedazo de himno...Un poema lleno de cambios de tiempo, de voces, de guitarras limpias, de ilusión, de tristeza, de vida....de POP.
There is Rain gonna fall tonight and the Smile on her/his face turned out to be hatred. She/he whished that she/he was strong´cause in days of winter, the nights are long. You think you paid the price but a cheaper way is hard to find.
Si te gustaron los Infidels, te gustarán Playmates, es su contrapartida Pop. Déjate llevar por ellos, disfruta, agradece y aprovecha las oportunidades que la vida te brinda.
Gracias a Power Pep por permitirme, exteriorizar esto y perdón a él y a vosotros por no ser muy concreto y hablar de generalidades. Estoy seguro que hay mil discos que os comunican lo mismo que a mi éste, pero esta vez he sido yo el elegido para expresarse. Hacedme caso, si lo tenéis darle un repaso y si no buscadlo...me lo agradeceréis....
Nos vemos, aquí, allí o donde sea....
Siempre vuestro Edgar.
Gracias Edgar.
Me he venido de Galicia con uno de los discos que más ganas tenía de escuchar, el debut de Meu, What's Up, después de la grata sorpresa, en cuanto a sonido y canciones, que supuso su maqueta. La verdad es que todo lo que auguraba esa demo, se ha confirmado con creces, y han hecho uno de los discos nacionales del año sin duda alguna.
Meu está formado por gente con mucha experiencia en bandas previas. Nacho Mora (voces) y Ramón Saleta (bateria) eran la base rítmica de la Elephant Band, Ricardo Saavedra (guitarra) tocó con Deluxe (otro ex) y Mikelini (bajo) es el bajista de Ultracuerpos. Vamos, que es un debut como banda, pero no son novatos que digamos. Y eso se nota en cuanto escuchas este disco, excelente en cuanto a ejecución, arreglos y composición.
What's up es un disco que mira hacia adelante, o hacia ahora, o hacia atrás pero no demasiado. O sea, es un disco que suena contemporáneo, como cualquier cosa que nos venga del extranjero. Estoy seguro que si fueran ingleses, con estas canciones, serian portada del NME, aunque en lo pintón afortunadamente no han caido. Vamos, que usan la fórmula que arrasa ahora, una mezcla de Nueva Ola, punk, post-punk y un ingrediente que es muy notable, Morrisey.
En base a esto, han construido canciones excelentes. Fijaos que a mí es un estilo que no me apasiona en absoluto, ya que la mayoria de las veces me parece increiblemente vacio, y que consiste unicamente en fachada, pero es precisamente ahí donde Meu han acertado. Su pasado es una garantía de que saben hacer canciones, y aquí lo han demostrado, ganando por goleada a muchos de los hits de moda. Y si no, coged Your 1st time, un single que triunfaria en Londres de inmediato. Y no exagero!! Un ritmillo Strokes, una melodía muy Smiths y un estribillo que engancha al momento es garantía de éxito.
Y así todo el disco. A mí no me ha enganchado el envoltorio, si no las canciones, de las que tiene un buen puñado. Han metido las cinco de la maqueta en igual versión (normal dada la calidad de sonido de la misma) junto a siete más que mantienen la línea en estilo y calidad. Se escapan un
poco Honey bound memories, un precioso tema de puro pop, y Lighting Machine donde miran un poco hacia atrás con un punto psicodélico, dado por el Hammond invitado del ex-Elephant Band que faltaba, Fernando Villaboy (ahora en Mega Purple Sex Toy Kit).
Lo demás, trallazos con muchísimo gancho, como Wretch wash your hair, Dude, Turn off the sun o Grey things, Bright lights (esas campanas del estribillo!). Cinco singles en potencia. En las dos que bajan un poco el ritmo se salen literalmente. En Let's not make this any harder me suenan a Coldplay, y Love and no response, mi favorita, me parece de un nivel tremendo, y la voto desde ya como canción nacional del año.
La producción es impecable, con todo en su sitio, fresca y muy detallista. Los instrumentos forman un conjunto muy homogéneo, y la voz de Nacho (y sus autocoros, a ver como lo solucionan en directo...), pese a los "recuerdos" que he nombrado antes, me parece sensacional (esos coros de His story...). Todo a un nivel que hace difícil pensar que ha salido de A Coruña y no de Manchester.
A nivel personal, el mayor mérito de este disco sobre mi persona es que me haya enganchado sin ser muy amigo de esta "New wave of the new wave of the new wave". Espero que pese a estar en un sello pequeño, Rock On, tenga la distribución que merece y llegue muy alto. Si no, seria una pena y una injusticia. Sale a la venta ya mismo y lo van a estar presentando todo el Otoño.
