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La Coctelera

Pepsounds

Bueno, pues se va por fin este maldito 2005 (y que no vuelva) y con el cambio de año, se queman etapas, se hacen nuevas promesas para el año que empieza e inevitablemente se realizan cambios en tu vida, para bien o para mal...hasta la siguiente nochevieja, no lo sabrás.
El caso es que tras mucho meditarlo, PepSounds va a tomarse un descanso, no se de cuanta duración, si por un tiempo o para siempre. De un tiempo a esta parte, siento que ya no puedo con esto. Tras más de año y medio, al final sientes una especie de responsabilidad con la gente que lo lee, y ésta implica que las cosas publicadas mantengan un nivel mínimo, tanto de periodicidad, como de calidad. Y hoy por hoy, no soy capaz de mantener las dos cosas, estoy agotado en cuanto a ideas y no me siento con capacidad de seguir adelante.
Cuando empecé con esto, desde un principio me lo intenté plantear no como un blog, tal como se entiende normalmente, si no como una nueva forma de ver el tradicional fanzine. Cada post queria que fuera como un artículo que por sí solo llenara al lector como lo hacian los fanzines tradicionales. Pero subestimé el asunto. Y es que, un fanzine de estas características es mucho trabajo para una sola persona. He pensado estos días en ampliarlo para que sea llevado por más gente, pero ya no seria PepSounds. Ahora mismo hay por ahí cosas más frescas, interesantes y yo, sinceramente, estoy hasta cansado de leerme a mí mismo.
En fin, dentro de lo que cabe, creo que ha durado bastante más que la vida media de cualquier fanzine tradicional en papel, y ya vendrán nuevas etapas continuando esto, o de cualquier otra forma.
Os deseo a todos lo mejor para este 2006, que compreis y escucheis muchos discos, que descubrais muchas canciones y que veais a todos los grupos que os gustan en conciertos, que espero que siga habiendo muchos. Yo termino el año con una par de canciones que he descubierto hoy mismo, On my mind de Marine Girls y I couldn't help but cry de Dan Kelleher, dos pequeñas joyas de la nueva ola inglesa que me han alegrado la tarde.
Dejo una foto que tiene muchísimo valor simbólico y que he pillado de las preciosas galerias de la página de Bomp. Se trata de un Greg Shaw en el 65, con 16 o 17 años, imprimiendo su Mojo Navigator, fanzine pionero donde los haya.
Muchas gracias a todos por estar ahí todo este tiempo, y gracias infinitas a La Coctelera. Hasta luego!!

¿Mis cinco canciones favoritas?

Hace bastante tiempo, al poco de empezar PepSounds, me pidieron, un poco secretamente, que me quedara con cinco de mis canciones favoritas. En un principio era para otra cosa, pero resulta que en realidad era para el "Acerca de" del blog, que los Cocteleros estaban haciendo sin que yo lo supiera. Hace bastante más de un año que las elegí, no sin dificultad, y hoy a lo mejor cambiaba alguna, pero bueno, estas son las razones.

  • You've been cheatin'. The Impressions. Tarde o temprano, terminaré sucumbiendo al soul, lo intuyo. No al soul sectario asociado a algo, si no al soul como estilo en toda su extensión. Un mundo que a mis ojos es algo paralelo al "rock" y tan grande y complejo como él. Por ser tan grande, le tengo mucho respeto y considero que no tengo ni idea. Pero bueno, siempre ha habido una canción que me ha atrapado, y es esta de los Impressions, que me chiflan. Se puede decir, que es Curtis Mayfield demostrando que es capaz de hacer una canción, por lo menos, tan buena como cualquiera de la Motown. No se, me parece una canción perfecta de principio a fin, y que habré escuchado mil veces sin cansarme nunca, como las otras cuatro que aquí aparecen, y eso la hace estar entre mis favoritas. Además, me recuerda mucho a un momento muy concreto de mi vida, un invierno en el que los Impressions me hicieron mucha compañía.
  • When you find out. The Nerves. Ya le dediqué un post entero hace mucho, y les dedicaría veinte más. Cada vez que oigo su introducción ya me pone los pelos de punta. Pocas canciones están cantadas como lo hace Peter Case en esta. Una canción que es de resignación y resentimiento, pero también de orgullo. Un "Qué te den por culo" bien grande. Peter Case, Paul Collins y Jack Lee, la santísima trinidad del powerpop!
  • She may call you up tonight. Left Banke. También tuvieron su hueco en su momento aquí, de los primeros por ser una de mis bandas favoritas. La primera vez que escuché su disco no podía creer lo que estaba oyendo. Recuerdo descubrirlo en "Del cero al infinito" de Samuel Rodríguez y comprar el CD recopilatorio poco después en Del Sur. Pero esta no había sonado en la radio. Si existe una canción pop perfecta, probablemente sea esta. Me parece insuperable y tengo grandes momentos grabados en la cabeza mientras sonaba esta canción de fondo. ¡Que alguien rescate a Michael Brown de donde esté!
  • Thirteen. Big Star. Esta es la típica canción de la que siempre oía hablar cuando empezaba a indagar seriamente hace ya muchos años. Y tanto hablar de ella, pero no tenía manera de escucharla (no tenía ni internet ni dinero). La primera vez que lo hice fue en una versión de Garbage, nada más y nada menos, debía ser el 95 o por ahí, y me pareció horrible. ¿Tanto para esto? Con el tiempo escuché a Big Star, y me cagué en la Shirley Manson esta. Thirteen para mí lo define todo, porque contiene el espíritu con el que nació el rock. Esa ingenuidad de un chaval de 13 años que retrata, en el amor, en la música y en todo, sonando en una época en la que los dinosaurios campaban a sus anchas, basicamente, sin artificios, es algo que me sigue emocionando cada vez que la oigo. Moraleja: Pasa de imitaciones y/o versiones.
  • Surf's up. The Beach Boys. Antes de nada, aprovecho para aclarar que yo no soy un talibán del Pet Sounds, pese al nombre que elegí para esto. La gente se cree que por poner este nombre al blog, soy de los que confeccionan listas de los mejores discos de la historia (odio las listas) y que siempre pongo Pet Sounds como el primero. NO. El caso es que Surf's up la descubrí tarde con respecto al resto de grandes canciones de los Beach Boys. La primera vez que la oí, fue a través del famoso vídeo de Brian Wilson interpretándola al piano, que me bajé por casualidad. Ya me pareció fascinante, y al poco me pillé el CD con el Sunflower y el Surf's up, y me atrapó sin remedio. Tanto que llegué a escribir un artículo sobre ella, que finalmente se publicó en el Poodlebites, sobre su gestación y su recuperación. La canción y su historia es toda una alegoria de la ascensión y caida de Brian Wilson, y a mí me parece uno de sus puntos culminantes. Esta canción tiene esa magia que poseía Brian en el 66, que nunca más tuvo, y que quizás nadie más ha tenido hasta ahora. Esa interpretación en el 66, en mitad de las sesiones del Smile, es realmente grande.

Me voy a cenar, feliz salida del 2005 y entrada en el 2006. Nos vemos en un rato...

Sellos ingleses en los 60

Llevaba un buen tiempo queriendo dedicar un artículo a los sellos más relevantes de los 60, tanto en Reino Unido como en Estados Unidos. Me dí cuenta rápido que necesitaba a alguien verdaderamente experto en el tema, y se lo pedí a Ángel Brocos, un coruñés que, pese a su juventud, es un grandísimo conocedor de la materia, y un coleccionista reputado. De esta manera, nos brinda un excelente repaso a cinco de sus sellos ingleses favoritos, en los cuales fueron editadas muchas de las joyas salidas de las islas en esa década. Apunta que partiendo del aprieto en el que le he puesto eligiendo solo cinco, y teniendo que dejar en el tintero sellos tan importantes como Pye, Polydor, Parlophone o Page One. A partir de aquí escribe Ángel:

  • Decca. El sello fue creado en 1929, y pronto extendió su radio de acción a los USA, editando algún que otro disco de country. Durante la década de los 60 sufrió un sonado batacazo al no firmar contrato con los Beatles, en favor de Brian Poole & Tremeloes. Sin embargo, rápidamente se rehizo fichando a los Rolling Stones gracias al consejo de George Harrison. El listado de estrellas de Decca alberga los mas grandes del 60’s beat (Who, Zombies, Small Faces, Animals, Them, Artwoods…), aunque se debe prestar absoluta atención a las pequeñas joyas, más oscuras, que apenas entraron en listas de éxitos: Turquoise, Fairytale, Plague, St. Louis Union, Score, Dennis Couldry, Ice, Genesis…Como dato curioso no confirmado, existe la teoría de que el nombre de la compañía es la notación inglesa de una sinfonía de Beethoven (D-E-C-C-A).
  • Deram. Este subsello de Decca nació con la idea de editar singles a los grupos más desconocidos o alternativos de la época. A decir verdad no siempre fue así, porque de sus prensas también salieron discos para artistas de renombre como Bowie, Cat Stevens, Procol Harum, Honeybus o Move. En su corta trayectoria (1966-73), Deram puede considerarse como uno de los sellos mas apreciados por los coleccionistas y entre los que se encuentra uno de los mejores (y más caros) singles de la psicodelia inglesa, Vacuum Cleaner de Tintern Abbey. Por mencionar otros singles que no le van a la zaga en cuanto calidad y precio: Quik, Bulldog Breed, Focal Point… Y en el caso de los lp’s: Mellow Candle, Sunforest, Zakarrias, Bill Fay
  • Fontana. Originariamente fue un sello independiente francés, hasta que a principios de los 60 fue adquirida por la holandesa Philips. Fontana destaca principalmente por ser el sello que editó los primeros trabajos de artistas que en un futuro triunfarían en el mundo de la música. Me refiero a High Numbers (The Who), Jimmy Page (Led Zeppelin), Bluesology (Elton John) o Ambrose Slade (Slade). O simplemente grupos que se consagrarían en esa compañía: Spencer Davis Group, Wayne Fontana, Mindbenders…La carrera de Fontana remata en 1969 siendo absorbida por Mercury y Vertigo. Sus discos son especialmente apreciados por los coleccionistas de 60’s beat y psicodelia, sobresaliendo entre ellos grupos como Wimple Winch, Rings & Things, Craig, Hush y lo mejor que ha editado en mi opinión, los dos lp’s de Kaleidoscope.
  • Immediate. Al hablar de sellos discográficos y de las personas que los dirigen, se piensa con frecuencia que los criterios seguidos para editar un disco son exclusivamente comerciales. El caso de Immediate difiere bastante de ese pensamiento, aunque ese espíritu que buscaba un estilo propio le trajera malas consecuencias en el final de sus días. El manager de los Rolling Stones, Andrew Loog Oldham, creó esta compañía en 1965 y se orientó en sus comienzos hacia el R&B británico con gente como John Mayall, Chris Farlowe o P.P. Arnold. La historia cambió cuando los Small Faces entraron a grabar para este sello y propiciaron el éxito de ventas para la compañía con una serie de singles y lp’s inolvidables. El cuento finalizó mal, cerrando Immediate en 1970 por problemas financieros y con royalties no pagados a los susodichos. Si algo hay que nombrar por encima de todas las referencias del sello londinense, eso son los dos lp’s de los Small Faces, con un sonido que evoluciona desde sus inicios mods hacia la psicodelia.
  • President. President fue creado en USA por Eddie Kassner, mucho más conocido por la controversia con Ray Davies que por sus labores de edición discográfica. A principios de los 60 se trasladarían a UK dado el auge que comenzaba a tener la música pop. Y no fue otra cosa sino pop, lo que saldría de su fábrica en Denmark St. Para muestra de tal aspecto tenemos a Symbols, Explosive, Hat and Tie y los que le aportaron su mayor éxito, Equals. Hacia finales de la década experimentaron con sonidos jamaicanos o puramente psicodélicos como son Cape Kennedy Construction Company o She Trinity. Mi referencia predilecta de esta compañía es el single de Rhubarb Rhubarb y también los discos de sus sellos subsidiarios, JayBoy y Gemini. Como ejemplo valen Lyons & Malone o Chords Five del primero y Rick Price o Ghost del segundo.

Mil gracias Ángel!

Don't believe in Christmas

Me auto-obligo a escribir unas cuantas canciones navideñas que podrían (y deberían) ir en cualquier recopilación del género. Ya se que falta el disco de Phil Spector, pero de ese ya hablé el año pasado. Que lo pasen muy bien quienes lo disfruten.

  • Jesus Christ. Big Star. Basta ya de zambombas y botellas de anís. Alex Chilton compuso el mejor villancico posible en los últimos coletazos de Big Star. Una canción que deberia sonar en todos lados en estas fechas ya que, si se celebra la navidad, que se celebre con clase. Lástima el saxofón (qué poco me gusta este instrumento). Angels from the realms of glory, stars shone bright above. Royal David's city was bathed in the light of love. Jesus Christ was born today Jesus Christ was born.
  • Merry Christmas (I don't wanna fight tonight). Ramones. Una de las últimas joyas de los Ramones y uno de mis himnos preferidos de la navidad. Imprescindible que suene en cualquier fiesta de Nochebuena que se precie. Aquí teneis el vídeo para acompañarlo. Where is santa at his sleigh? tell me why is it always this way? Where is Rudolph? where is Blitzen, baby? merry christmas, merry merry merry christmas
  • Don't believe in Christmas. The Sonics. En el 65 dos apisonadoras, los Sonics y los Wailers (junto a los Galaxies), editaron un LP navideño para Etiquette que es toda una patada en el culo a Phil Spector y su espíritu navideño. Rock and roll en estado puro como solo ellos sabian hacer. Este año, lo prefiero al de Spector, sin duda alguna. Y de todas, me quedo con este tema, que se convierte en lema!
  • Sock it to me Santa. Bob Seger & The Last Heard. Un refrito de soul guarro para las navidades más movidas. Pese a que Bob Seger era más blanco que la leche, esta canción parece que la canta un negro loco. Aparte de este tema, editó singles muy recomendables, tanto con The Last Heard como con Bob Seger System. En los 70 montó la Silver Bullet Band y eso ya es otra historia totalmente diferente. En fin, todo el mundo a bailar!
  • Rock N Roll Santa. Yo la tengo. En el 2002 Yo la tengo editaron un EP navideño (o más bien de Hanukkah) con 3 versiones, de Sun Ra (It's Christmas time), Sven Swanson (Santa Claus goes modern), que no tengo ni idea quién es, y de Jan Terri, que es este pildorazo ramoniano con el que me quedo. Delicioso. Lo podeis escuchar aquí.

Como propina, Nothing for me, de The Muffs, o la decepción de levantarte a por tus regalos y ver que no hay ninguno para tí!

Lovin' you ain't easy - Pagliaro

Hoy venía pensando en el metro acerca de lo obsesionados que estamos con el concepto de LP. Hemos llegado a un punto, en el cual no podemos concebir un grupo o un artista sin asociarlo con un disco. Aparece un grupo nuevo, y automaticamente pensamos en cuándo sacará un LP, o juzgamos a las bandas exclusivamente por sus "discos grandes". Me hacen gracia, aunque yo caigo siempre en el juego, esas frases tipo "el disco es una basura, solo vale la pena una canción", o "es un grupo de una sola canción". Esas "one-hit bands".
Todo esto es por el entorno en el que se nos ha educado musicalmente, un mundo orientado al LP como unidad musical. Pero esto es del todo artificial. Lo importante es la canción. Eso es lo que realmente nos termina emocionando, y lo que al final se valora de alguien. Así nació la música popular y así siguió hasta que apareció la gente que te vendía lo "conceptual", o lo típico de "el LP este hay que verlo como un todo", o "se trata más bien de crear una atmósfera". Anda ya! Vale que muchas veces es así, pero sin canciones, no son más que maquillaje de falta de contenido. Un LP, siempre fue una colección de canciones, y la unidad mínima siempre fue el single, pese a que la industria intentara, con éxito, cambiar el mercado.
Y suelto todo este rollo, porque hoy me he dado cuenta de lo mucho que te puede aportar, decir y emocionar una simple canción. Aislada de su entorno, de si el LP fue bueno o malo, de si el resto de su carrera merece la pena, o de si tiene un mensaje. Me da exactamente igual. Me importa el single, o la canción, qué mas da, eso es lo que a la larga valoro. Y una de esas canciones cuyo valor intrínseco es ella misma, es Lovin' you ain't easy del canadiense Michel Pagliaro. Un single editado en 1971, y a la que vuelvo repetidamente de vez en cuando, como un eterno retorno.
Este hombre tuvo una extensa carrera desde los 60, cantando en francés e inglés, y con este tema tuvo uno de sus mayores éxitos, tanto en Canadá, como en Inglaterra, donde fue editado por Pye. Y no se mucho más de él, pero da igual, porque esta es LA canción. Un tema que nunca me canso de escuchar, de esos que tienen lo que hay que tener para ser himnos.
Para quien no la haya escuchado, las coordenadas están claras: en el medio de Badfinger, Raspberries y Big Star. Sin duda, está a la altura de Baby Blue, de I wanna be with you y de September Gurls. Aunque, viendo el año y contexto, yo creo que de quien está más cerca es de Badfinger, y es otra de esas piezas de power pop primigenio, uniendo la más bonita de las melodías con guitarrazos.
Lovin' you ain't easy es de mis canciones favoritas, de esas que te hacen compañía y nunca te defraudan cuando se te pasa por la cabeza ponerlas. Una canción que vale por cientos de LP's porque, al fin y al cabo, son las canciones las que mandan en esto, y ¿para qué rellenar con 12 temas mediocres un LP, simplemente para poder editar una maravilla como esta? Saca un single! (Obviamente, soy contradictorio).
Pues no, no es nada fácil señor Pagliaro. Qué grandes son este tipo de canciones:

Hitchin' a ride if you want to.
Do anything you wanna do.
Just keep ridin' your way.

Takin' what you want to.
'Long as I can hear from you.

Just be mindin' your way.
Just be mindin' your way.
Just be mindin' your way.
Lovin' you ain't so easy.

Would never try to please me.
But I've got time anyway.
I've got time anyway.

But you know what to know to do it,
and nobody, nobody knows but it's you
who, who, woa, woa, oh, baby,
why do I keep talkin' to you?
Keep talkin' to you.
I guess I must be crazy.

Still I feel you move me.
But this is all I can say.
Hitchin' a ride if you want to.

Do anything you wanna do.
Just keep ridin' your way.
Just keep riding your way.

But you know what to know to do it.
And nobody, nobody knows but it's you.
who, who, woa, woa, oh, baby
why do I keep talkin' to you ... ?
keep talkin' to you ....
keep talkin' to you.

One year - Colin Blunstone

De vuelta del Purple, aún no he tenido tiempo de recuperarme de 5 días inolvidables en León. Mil gracias a los organizadores por hacer posible todo. Muchos y buenos grupos y grandes noches de baile me han dejado agotado. Creo que Undertones ganaron el premio al mejor grupo del festival. Cómo siguen sonando, y con un cantante que a la segunda canción te olvidas que no es Feargal Sharkey. Muy grandes.
Una de los platos fuertes iba a ser la actuación de los Zombies, o bueno, Colin Blunstone y Rod Argent. Yo ya no me fio ni un pelo de estas reuniones y acudía sin expectativas. Como mitómano que soy, con verlos tenia suficiente, y eso ya lo había conseguido por la tarde, cruzándome con ellos en el ascensor del hotel. Pero bueno, aunque fue una actuación muy irregular, las 6 o 7 que tocaron del repertorio de los Zombies a mí me emocionaron y mucho. Colin Blunstone sigue teniendo una de las mejores voces de la historia y, excepto el solo de guitarra de She's not there, que era para meter entre rejas al guitarrista, el resto de interpretaciones eran más que dignas, con un A rose for Emily, Summertime o Time of the season a la altura. Otra cosa es que desvariaran cosa mala el resto del concierto pero, ¿qué esperamos?
Lo que más me chocó es que, pese a que de Argent si tocaron, ignoraron completamente la carrera en solitario de Colin Blunstone, cosa que me jorobó bastante. Solo tengo los dos primeros discos, y me parecen soberbios, sobretodo este primero, One Year, editado en 1971, bajo la producción de dos Zombies, Rod Argent y Chris White.
Tras la disolución de los Zombies en el 68, su trabajo en una compañía de seguros, y la vuelta a la música con el pseudónimo de Neil McCarthur, Blunstone se decidió a grabar este LP entre Junio del 70 y Junio del 71, de ahí el título. En un principio tuvo como banda a los propios Argent, pero la segunda parte de las sesiones tuvieron como acompañamiento arreglos de cuerda. De ahí un disco como con dos caras. Una más pop, con banda, y otra más "barroca", por decirlo de alguna manera, pero realmente emocionante.
El lado pop deslumbra con She loves the way they love her, una canción rescatada de la última época de los Zombies y que podía haber sido perfectamente su última gran canción. Perfección pop como solo sabian hacer ellos. Mary Won't You Warm My Bed, un tema del genial Mike D'Abo, es otro de los temas animados del disco, pero es Caroline Goodbye mi canción favorita de las acompañadas por banda. El comienzo de la canción con Blunstone practicamente susurrando es un momento único. La canción es una joya, y está compuesta por el propio Blunstone, que pese a su poca aportación al repertorio Zombie, aquí se destapa como un gran compositor. El solo con guitarra española, glorioso.
Pero el lado que más domina es el otro, el instrospectivo con el colchón de cuerdas de fondo. Un lado más triste y reflexivo que inicia con Misty Roses de Tim Hardin, quien si no. Una versión que supera a la original, y que parece hecha a medida para esa voz única. Smokey day suena casi dramática, con la voz doblada, y Though you are far away te la puedes imaginar a capella, como si de The way I feel inside se tratara. Her song estremece nada más empezar, y pasa por ser una de las canciones de amor más bonitas que se han hecho nunca.
I can't live without you es la que menos me gusta del disco, pero Let me come closer to you en seguida la borra de la mente, y es que hoy la he escuchado diez veces por lo menos. Ha sido mi favorita de la tarde. Para terminar, Say you don't mind, una versión de Denny Laine, y preciosa también.
Diez canciones que son diez joyas. Un disco dominado por la voz. Una voz que no admite comparaciones con ninguna otra de la historia del rock. El otro día en el concierto lo pude comprobar. Une el susurro con la intensidad, los bajos más plácidos con los agudos más inalcanzables, todo con una facilidad asombrosa. Un genio.
Un disco que me trae muchos recuerdos, buenos y malos a la vez, y que no suelo ponerme mucho de un tiempo a esta parte, pero que hoy he decidido escuchar para seguir creyendo en Colin Blunstone y los Zombies. Me lo descubrió Àngel Maeztu hace años ya, y bendito aquel día, sí señor. Imprescindible.

Purple Weekend

Perdón por lo poco que escribo ultimamente. Entre fiestas, puentes, y algo de falta de ideas, no encuentro tiempo. Mañana me voy a pasar lo que queda de semana a León, al Purple Weekend, que se vuelve a celebrar este año. Un cartel de lo más atractivo, y horas de diversión asegurada, además de los atractivos propios de León, lo hacen una cita indispensable.
Desgraciadamente, este pasado Viernes desapareció otra gran persona, Carlos, con el que ibamos a compartir estos días en León. Este año el Purple tendrá un sabor agridulce, y su eterna sonrisa permanecerá en nuestro recuerdo siempre. Ha sido un año horrible, y solo tengo ganas de que acabe ya. Solo nos ha traido desgracias. Pero bueno, la vida sigue, y estas cosas son lecciones para vivir con más fuerza e intensidad si cabe.
Estas son 5 de las muchas canciones que podrían sonar en León:

  • Riding a wave. Turnstyle. Ya hablé una vez de ella, al principio de escribir PepSounds, y es que sin duda es una de mis canciones favoritas. Un tema precioso, lleno de optimismo y felicidad. My mind says I'm happy and I'm riding a wave. Uno de los mejores temas de la psicodelia inglesa más pop, editado en el sello Pye en el 68, con una melodía inconfundible, violines, fuzz, y efectos que recuerdan a gaviotas al final. Se puede encontrar en el Rubble 10, y sonará fijo este Purple.
  • Frederick Jordan. Glass Menagerie. En ese mismo Rubble encontramos también este temazo, otro de los mejores temas ingleses de la época sin duda alguna. Escuchar esta canción y no mover los pies es imposible. La canción soñada por Kula Shaker, Charlatans y tantos otros que intentaron reproducir estos sonidos, porque éste es EL sonido. Hammond, guitarras afiladas, melodías oscuras y un ritmo trepidante. Una de esas canciones que me ponen los pelos de punta cada vez que la escucho. Frederick Jordan's going to blow his mind.
  • There's no place for lonely people. Adam's Recital. Otro de mis temas preferidos, desde Bélgica esta vez. Un temazo impresionante, que no da respiro, claustrofóbico entre el fuzz, la machacona bateria y la gran interpretación de Adam Hoptman a la voz. Recuerdo la primera vez que la escuché, se me quedó grabada en el cerebro, y en cuanto llegué a casa me puse a buscarla por internet, con poco éxito la verdad. Menos mal que un alma bondadosa la puso en Soulseek al cabo del tiempo para poder disfrutarla una y otra vez, dado lo esquivo del tema. No se muy bien si está recopilada en algún lado, me temo que no.
  • One way street. Jigsaw. One way street es una canción bien bonita, con aires souleros, por aquello del ritmo machacón y los vientos, que igual que antes, me enganchó la primera vez que la oí y, con solo esa vez que la escuché, ya la iba tarareando de vuelta a Madrid. Existen dos versiones, la primera es más clasicota, y la que se editó después en Phillips, es más rápida y animada, con bongos, una extraña guitarra, y también un parón a mitad que no se a quién se le ocurrió. Para todos los gustos. El caso es que no me canso de oirla.
  • Schoolgirl. Mindbenders. Que Graham Gouldman es uno de mis compositores preferidos, ya lo comenté hace tiempo. Schoolgirl la compuso en el 66 para los Hollies que, aunque llegaron a grabarla (con Mitch Mitchell a la bateria), nunca llegaron a editar. De ahí, la canción fue a parar a los Mindbenders, ya sin Wayne Fontana, que fue grabada bajo supervisión del propio Gouldman. Es una de esas canciones inconfundibles que llevan la firma inequívoca del genio de Gouldman. Existen dos versiones por los Mindbenders, la del LP y la del single, ambas geniales. Además, existe otra revisión por los Standells, también inédita, más parecida a la de los Hollies, y que es mi intepretación favorita, todo sea dicho.

Bueno, son cinco que se me ocurren al azar. Disfrutaré de todas y cada una, esperemos que no caigan Hip hip Hurray y Hey! Mr. Carpenter hasta la extenuación como en el Euro Ye-Ye.

Dave Davies - Kink

Si hace tiempo hablaba de la gran labor que la Editorial Milenio estaba realizando con la edición de brillantes libros sobre música, estamos de enhorabuena, ya que una nueva editorial ha aparecido con el mismo fin. Se trata de Lenoir Ediciones, con contrapartida en Barcelona en la libreria especializada Lenoir, donde se pueden encontrar los libros de la editorial y muchos más.
Arranca fuerte con la edición de 4 títulos en castellano, "John Bonham, el rugido del oso", "Leonard Cohen, conversaciones con un superviviente", "La morsa era Ringo, 101 falsos mitos sobre los Beatles y "Kink, una autobiografia", de Dave Davies. Les deseo toda la suerte del mundo, y que sigan ofreciéndonos buenos textos sobre música por mucho tiempo.
Esta semana pasada devoré precisamente la autobiografía de Dave Davies, Kink, ya editada en el 96, pero editada en castellano ahora. Sin morderse la lengua, el hermanísimo recorre toda su vida, la cual corre paralela a los Kinks desde los 14 o 15 años, desde sus primeros recuerdos hasta los últimos años. Como os podeis imaginar, mucho sexo, drogas y rockandroll, jaja.
En un principio, me resultó interesante leerme algo sobre los Kinks desde el punto de vista de Dave, el eterno segundón siempre tapado por la genialidad de Ray. Efectivamente, el verlo desde este prisma aporta matices que, por otra parte, ya se imaginaban. Dave se pasa todo el libro quejándose del carácter tacaño, egoista y despiadado de su hermano, pero, aunque se pueda pensar que lo haga a modo de despecho y herido en su orgullo, siempre lo hace a la vez mostrando un gran cariño por su hermano.
Casi desde el principio nos encontramos con una bateria de aventuras juerguistas y sexuales, estas últimas con todo lujo de detalles y con ambos sexos, confirmando todo tipo de especulaciones. Para el que busque el lado morboso, lo encuentra. Muchas de ellas son bastante divertidas y algunas hasta surrealistas como la historia de David Watts, que luego daria origen a la canción.
Pero bueno, pese a que el tópico de rockero salpica muchas partes del libro, también nos encontramos con un Dave humano, que despierta con enorme resaca al comienzo de los 70. Con una enorme factura en la cabeza por consumos indebidos, amores imposibles, y diversas teorias religiosas, oscurantistas e incluso ufológicas, derivadas de lo primero, sin duda alguna. Hay páginas al final que se pueden saltar, se le va la olla cosa mala.
Aunque la historia de los Kinks, musicalmente, puede dejar de interesar a muchos a eso de la segunda mitad de los 70, las interesantes reflexiones vitales de un Dave hecho polvo, me tuvieron leyendo hasta el final, cosa que no me pasó en su momento con la biografía de los Kinks que me leí hace años (era en inglés, no la tengo a mano).
El libro no es una obra maestra de la literatura, que luego me ponen mensajes como en la de Dylan. No espereis a un literato, si no a un tio que ha vivido mucho, muy intensamente, en uno de los mejores grupos de la historia, y al lado de un genio de nuestro tiempo, y te cuenta lo que sentía a su lado y como vivió aquellos años. De manera mejor o peor, pero yo creo que cualquier fan de los Kinks lo puede disfrutar. Es bastante poco modesto a veces (muchas veces) pero en fin, hay que perdonárselo. Echo en falta más música y menos morbo, pero bueno, para eso supongo que está la de Ray. ¿Alguien ha leido "X-Ray"? ¿Es recomendable?